Paz Pereira activa un «Corredor humanitario» con 3.500 efectivos para desbloquear rutas y convoca a campesinos al diálogo

Las autoridades buscan garantizar el abastecimiento en La Paz y otras regiones afectadas por los bloqueos opositores. Además, convocaron a sectores campesinos a una mesa de negociación para destrabar el conflicto.

El gobierno boliviano, encabezado por Rodrigo Paz Pereira, lanzó un operativo policial y militar denominado «Corredor humanitario» para liberar las rutas bloqueadas desde hace más de diez días por sectores campesinos y organizaciones opositoras. La medida busca restablecer el tránsito en las principales vías del país, especialmente en La Paz, El Alto y la ruta Oruro-La Paz, que permanecen paralizadas y han generado un grave desabastecimiento de alimentos, combustible y otros insumos básicos.

El operativo movilizó a aproximadamente 3.500 efectivos, entre policías y militares, que durante más de 12 horas trabajaron para despejar los cortes en puntos estratégicos del territorio. Las fuerzas de seguridad se desplegaron en las rutas más afectadas con el objetivo de garantizar el libre tránsito y restablecer la cadena de abastecimiento hacia las ciudades.

Las protestas, impulsadas por sectores campesinos y organizaciones sociales afines a la oposición, exigen al gobierno la atención de demandas vinculadas a recursos económicos, proyectos de infraestructura y políticas agrarias. Los bloqueos han generado un fuerte impacto en la economía de la región, con pérdidas millonarias y dificultades para el transporte de carga y pasajeros.

Pese al despliegue de seguridad, la tensión se mantiene elevada. Según reportes de prensa, algunos bloqueos fueron reinstalados días después del operativo inicial, lo que evidencia la persistencia del conflicto y la dificultad del gobierno para encontrar una salida definitiva por la vía de la fuerza.

En paralelo, el Ejecutivo boliviano convocó a una mesa de negociación con los sectores campesinos para intentar destrabar el conflicto por la vía del diálogo. La convocatoria busca desactivar las protestas a través del acuerdo político, ante el riesgo de que la crisis social escale aún más y afecte la gobernabilidad del país.

La situación en Bolivia sigue siendo monitoreada de cerca por organismos internacionales, que han instado a ambas partes a priorizar el diálogo y evitar episodios de violencia. Mientras tanto, el gobierno mantiene el operativo en las rutas y advierte que no permitirá nuevos bloqueos que atenten contra el derecho al libre tránsito y el abastecimiento de la población. #ElGobiernoBolivianoSeEncaminaARomperLaprotesta

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