Será para trigo y cebada, de 7,5% a 5,5% a partir de junio. Desde enero próximo, según la recaudación, entre un cuarto de punto y medio punto por mes para la oleaginosa. También hubo novedades para la industria automotriz, la petroquímica y maquinarias. El anuncio fue hecho durante el aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El presidente Javier Milei anunció este jueves una reducción en las retenciones impositivas para el trigo, la cebada y la soja, en el marco de un discurso que brindó durante la celebración del aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. La medida fue recibida con expectativa por el sector agropecuario, que venía reclamando una baja en la presión fiscal sobre los principales cultivos de exportación.
Según detalló el mandatario, a partir del próximo mes de junio las alícuotas para el trigo y la cebada pasarán del 7,5% al 5,5%, una reducción de dos puntos porcentuales que según estimaciones oficiales mejorará la competitividad de ambos cultivos en el mercado internacional. La medida regirá de manera inmediata y sin condiciones previas.
En el caso de la soja, el esquema anunciado contempla una reducción gradual que comenzará en enero del año próximo. Milei explicó que la baja será de entre un cuarto de punto y medio punto porcentual por mes, dependiendo de la evolución de la recaudación fiscal. «No podemos descuidar las cuentas públicas, pero vamos a ir reduciendo la carga impositiva en la medida que el equilibrio fiscal lo permita», señaló el presidente ante los empresarios cerealeros reunidos en el histórico edificio de la Bolsa.
La soja que actualmente tributa una alícuota del 33% es el principal producto de exportación del país y el que mayor peso tiene en la recaudación por derechos de exportación. Por eso, el Gobierno optó por un cronograma de reducción progresiva, atado a la performance fiscal, para evitar un impacto abrupto sobre los ingresos del Estado.
El anuncio no se limitó al sector agropecuario. Milei también confirmó novedades para la industria automotriz, el complejo petroquímico y el sector de maquinarias, aunque sin precisar en esa instancia los detalles específicos de las medidas. Funcionarios del Ministerio de Economía anticiparon que los equipos técnicos trabajarán en los próximos días en la reglamentación de los nuevos beneficios impositivos para esas ramas productivas.
Las reacciones del sector no se hicieron esperar. La Bolsa de Cereales celebró el anuncio a través de un comunicado en el que calificó la medida como «un paso en la dirección correcta para recuperar la competitividad del campo argentino». Por su parte, las principales entidades agropecuarias pidieron que la baja se extienda también a otros cultivos y que el cronograma para la soja se acelere en la medida que la situación fiscal lo permita.
Desde la oposición, en tanto, algunos dirigentes cuestionaron el timing del anuncio y advirtieron sobre el impacto en la recaudación. «Bajar impuestos es deseable, pero hay que explicar con qué se va a compensar la caída de ingresos», señaló un economista cercano a espacios de la minoría parlamentaria.
El discurso de Milei en la Bolsa de Cereales refuerza la señal que el Gobierno busca transmitir al sector productivo: reducir gradualmente la presión impositiva como eje de la política económica, siempre bajo la premisa del déficit cero que el Ejecutivo sostiene como bandera central de su gestión. #JavierMileiHizoAnunciosImportantes


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