Andrés Olivera: La justicia le dio la razón, pero en Angaco siguen bloqueando sus proyectos y apelando para quitarle su sueldo

En diálogo con San Juan 19, el concejal denunció la situación: dos fallos confirmaron que la sanción era ilegal. Aun así, apelan nuevamente. Mientras tanto, los proyectos que presenta para ayudar a los vecinos quedan encerrados en el Concejo Deliberante sin ser tratados ni puestos en práctica.

El concejal de Angaco, Andrés Olivera, atraviesa una situación que combina dos frentes de lucha, tal como lo expresó, por un lado, la Justicia ya le dio la razón en dos instancias respecto a la sanción que le descontó el sueldo, pero las autoridades del municipio siguen apelando para volver a quitárselo. Por el otro, cada proyecto que presenta para beneficio de los vecinos de Angaco sufre demoras interminables, no se trata en sesión y no llega a implementarse, a pesar de contar con el apoyo de la concejala Gloria Sierra.

PRIMER EJE: LA JUSTICIA LE DIO LA RAZÓN, PERO SIGUEN INSISTIENDO

En octubre de 2024, mediante la Resolución N° 822/24 del HCD, el Concejo Deliberante de Angaco sancionó a Olivera con suspensión de 30 días y el descuento de haberes por cerca de un 1.500.000 de pesos. La medida se originó porque el concejal marcó como ausente al presidente del cuerpo el día que correspondía sesionar y se suspendió la reunión para asistir a un acto externo.

Sus abogados presentaron una medida cautelar, la Justicia ordenó la devolución del dinero y dos fallos judiciales confirmaron que la resolución carecía de sustento legal. Sin embargo, las autoridades apelaron nuevamente.

«Si ya hay dos fallos a mi favor y esta última es la definitiva, ¿por qué siguen insistiendo? No es por el dinero. Es personal. Quieren callarme.» — Andrés Olivera, en diálogo con este medio.

La situación es inédita: si logran el descuento, le habrán quitado el sueldo dos veces por la misma sanción que la Justicia ya declaró ilegal.

SEGUNDO EJE: LOS PROYECTOS QUEDAN ENCERRADOS. NO LLEGAN A LA GENTE

Pero el bloqueo va más allá de lo personal. Como explicó en diálogo con San Juan 19, cada iniciativa que presenta en beneficio de los vecinos sufre obstáculos desde el primer momento:

«He presentado muchos proyectos. Y te puedo asegurar que los que están dirigidos a quienes menos tienen, a la gente más humilde, ni siquiera los ponen en funcionamiento.», dijo el edil Olivera.

El trámite de cada iniciativa demora entre uno y dos meses recién en ingresar al orden del día. Actualmente el reglamento exige que cada proyecto cuente con el apoyo de un segundo concejal, condición que cumple con la firma de Gloria Sierra, que también viene marcando la diferencia desde la minoría. Sin embargo, aun con ese apoyo, no los tratan en sesión. Y si los giran a comisión, allí quedan: no los revisan, no los debaten, no los aprueban.

«Mandás una carta, pedís algo para los vecinos de Angaco… directamente no lo tienen en cuenta. Llegás con una propuesta de solución, y es imposible que se concrete. Los proyectos quedan en el Concejo, no se ponen en práctica ni se aprueban. Así es imposible llegar a la gente.» , expresó Olivera.

LA RELACIÓN CON EL INTENDENTE CASTRO: NULA E INTRATABLE

Esta dificultad para que sus proyectos avancen es la consecuencia directa de una relación que nunca existió como diálogo institucional, tal como lo manifestó:

«La relación con el intendente Castro es totalmente nula. Directamente es intratable. Nunca me escuchó. Nunca me hizo parte. Nunca me convocó.», insistió Andrés Olivera, en diálogo con este medio.

Cuando el concejal empezó a poner las cartas sobre la mesa, a señalar errores y a presentar propuestas concretas, fue apartado de la mesa de debate. Fue a dos reuniones y después, cuando empezó a decir las cosas de frente, nunca más lo llamaron.

«No me fui yo. Me sacó él. Me sacó de la mesa de concejales porque le hacía ruido todo lo que le decía en la cara.», contó Andrés Olivera.

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