Nuevo linaje de COVID-19 en Argentina: detectaron los primeros casos de la variante BA.3.2

La ANLIS Malbrán identificó tres casos del linaje BA.3.2 en residentes de la provincia de Buenos Aires. Las muestras fueron tomadas entre abril y julio y forman parte de la vigilancia genómica nacional. Salud aclaró que, por ahora, no representa un riesgo adicional sustancial, aunque continuará el monitoreo de su evolución.

Un nuevo linaje del SARS-CoV-2 fue detectado por primera vez en Argentina. Se trata de BA.3.2, una variante que fue identificada mediante el sistema de vigilancia genómica de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Malbrán.

El hallazgo fue informado por el Ministerio de Salud de la Nación en la actualización del Boletín Epidemiológico Nacional correspondiente a la semana epidemiológica 34. Según el informe, se identificaron tres casos entre 21 genomas secuenciados, correspondientes a muestras obtenidas entre el 26 de abril y el 18 de julio de 2026.

Los tres casos corresponden a personas residentes en la provincia de Buenos Aires. Uno de los pacientes necesitó internación debido a la presencia de enfermedades previas, pero las autoridades sanitarias informaron que los tres evolucionaron favorablemente.

¿Qué significa que aparezca BA.3.2?

Lo primero que debe aclararse es que hablar de un nuevo linaje no significa necesariamente que se trate de un virus completamente nuevo ni de una variante más peligrosa.

El SARS-CoV-2 continúa evolucionando y acumulando mutaciones mientras circula entre la población. Algunas de esas modificaciones generan nuevos linajes que son identificados mediante la secuenciación genética de muestras de pacientes.

La vigilancia genómica permite precisamente detectar esos cambios y determinar qué linajes están circulando, en qué proporción y si presentan características que puedan modificar la situación epidemiológica.

En el caso de BA.3.2, el Ministerio de Salud señaló que la evidencia disponible no indica actualmente un riesgo adicional sustancial para la salud pública argentina. Sin embargo, el hallazgo justifica continuar con la vigilancia virológica, epidemiológica y de los indicadores de gravedad.

Tres casos entre 21 muestras analizadas

Los primeros casos argentinos fueron identificados a partir de un conjunto relativamente pequeño de muestras.

Durante el período comprendido entre el 26 de abril y el 18 de julio, la vigilancia genómica permitió secuenciar 21 genomas. De ese total, tres correspondieron a BA.3.2, equivalente al 14% de las muestras analizadas en ese período.

Este porcentaje no debe interpretarse como que el 14% de todos los casos de COVID-19 registrados en Argentina corresponden a BA.3.2. Se trata exclusivamente de la proporción encontrada dentro de las muestras que fueron secuenciadas, que constituyen una fracción de todos los contagios.

Por eso, los especialistas utilizan estos datos para detectar tendencias y nuevos linajes, pero no para calcular directamente la circulación real de una variante en toda la población.

La circulación de COVID-19 sigue siendo baja

Uno de los datos más importantes para poner el hallazgo en contexto es la situación epidemiológica general.

El último Boletín Epidemiológico Nacional indica que la circulación del SARS-CoV-2 en Argentina se mantiene en niveles bajos y estables. La detección de BA.3.2, por lo tanto, ocurre en un escenario muy diferente al de las grandes olas de coronavirus registradas durante los primeros años de la pandemia.

Además, informes epidemiológicos anteriores de 2026 ya mostraban que el SARS-CoV-2 se mantenía en niveles bajos mientras otros virus respiratorios, particularmente influenza y virus sincicial respiratorio, tenían mayor presencia durante distintas etapas del año.

En las últimas semanas, el Ministerio de Salud también informó que la circulación general de virus respiratorios se mantiene dentro de los valores esperados para esta época del año.

¿Es más contagiosa o más grave?

Con la información disponible actualmente, no hay evidencia suficiente para afirmar que BA.3.2 provoque cuadros más graves que otros linajes de SARS-CoV-2 que circulan en Argentina.

Tampoco corresponde afirmar, a partir de los tres casos detectados, que el nuevo linaje sea más contagioso o que pueda desencadenar una nueva ola.

Precisamente por eso las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia. La aparición de un nuevo linaje requiere observar cómo se comporta cuando circula durante un período más prolongado y en una población más amplia.

Los investigadores prestan especial atención a varios indicadores: aumento de casos, crecimiento sostenido de un linaje frente a otros, hospitalizaciones, ingresos a terapia intensiva y mortalidad.

Hasta el momento, ninguno de los datos oficiales disponibles permite señalar una situación de alarma asociada específicamente con BA.3.2 en Argentina.

El papel del Malbrán

La detección de BA.3.2 también muestra la importancia de mantener activa la vigilancia genómica incluso varios años después del comienzo de la pandemia.

La secuenciación permite conocer qué cambios experimenta el virus y detectar rápidamente la aparición o el ingreso de nuevos linajes.

En agosto, la ANLIS Malbrán anunció además un acuerdo con Illumina para fortalecer las capacidades nacionales de vigilancia genómica. La iniciativa contempla incorporar herramientas destinadas a mejorar la detección de virus y enfermedades emergentes.

Este tipo de monitoreo resulta fundamental porque una variante puede aparecer sin producir inicialmente un aumento importante de casos y, con el tiempo, comenzar a expandirse. La vigilancia permite detectar esos cambios antes de que tengan un impacto epidemiológico mayor.

¿Qué deben hacer los argentinos?

La aparición de BA.3.2 no modifica por sí sola las recomendaciones generales de prevención ni implica que la población deba adoptar medidas extraordinarias.

La situación puede resumirse en tres puntos:

  • BA.3.2 ya fue detectada en Argentina, con tres casos identificados en residentes de la provincia de Buenos Aires.
  • No hay evidencia actual de que sea más grave ni de que esté provocando una nueva ola de COVID-19.
  • La vigilancia continúa, porque la evolución del virus puede cambiar y es necesario detectar rápidamente cualquier modificación epidemiológica.

Las personas con mayor riesgo de desarrollar cuadros graves deben mantener especialmente actualizada la vacunación contra COVID-19 de acuerdo con las recomendaciones sanitarias vigentes.

Un hallazgo para vigilar, no para alarmarse

La aparición del linaje BA.3.2 demuestra que el SARS-CoV-2 continúa evolucionando y circulando, aunque actualmente lo haga en niveles considerablemente menores que durante los momentos más críticos de la pandemia.

Los tres casos identificados por el Malbrán constituyen una señal para mantener activa la vigilancia, pero no representan por sí mismos una nueva emergencia sanitaria.

El dato central, por ahora, es que los tres pacientes evolucionaron favorablemente y que el Ministerio de Salud considera que BA.3.2 no representa un riesgo adicional sustancial para la población. La atención estará puesta en los próximos análisis genómicos para determinar si el linaje permanece como una detección aislada o comienza a ganar presencia en Argentina.

Fuente: IB

COMENTARIOS

Los comentarios están cerrados.