Gobierno congela tarifas, naftas y acuerda precios de alimentos para sostener la baja de la inflación
El Ejecutivo celebró el dato de abril, que cortó diez meses de tendencia alcista. Y empieza a mirar factores que serán cruciales para que el camino descendente se consolide.
Luego de diez meses consecutivos de tendencia alcista, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril marcó un quiebre que el Gobierno celebró como el inicio de una nueva etapa. Ahora, la administración nacional apuesta a una combinación de decisiones administrativas y acuerdos sectoriales para profundizar el descenso y sostenerlo en los próximos meses.
Tres áreas clave concentran la atención oficial: las tarifas de servicios públicos, el precio de los combustibles y la canasta de alimentos. En cada una de ellas, el Ejecutivo delineó una hoja de ruta específica.
Tarifas: postergación de aumentos
Una de las decisiones centrales fue postular la actualización de las tarifas de luz, gas y agua. Según fuentes oficiales, el Gobierno resolvió aplazar los incrementos previstos para los próximos meses con el objetivo de no presionar sobre el índice de precios. La estrategia implica absorber parte del costo fiscal para evitar que las boletas golpeen el bolsillo de los hogares y, al mismo tiempo, restar un componente que en meses anteriores había incidido fuerte en la inflación núcleo.
Si bien no se descartan ajustes moderados más adelante, la prioridad inmediata es que el rubro «Vivienda y servicios básicos» no sea un factor de arrastre al alza durante el segundo semestre.
Combustibles: naftas sin aumento
En el caso de los combustibles, el Gobierno avanzó en un congelamiento del precio de las naftas y el gasoil. Tras varias rondas de negociación con las petroleras, se acordó no aplicar incrementos durante mayo y junio, a cambio de una compensación impositiva parcial. La medida busca evitar que el costo del transporte impacte en cadena sobre el resto de los precios de la economía, especialmente en alimentos y productos de consumo masivo.
Alimentos: acuerdos de precios y mayor control
El tercer frente es el de los alimentos, el rubro de mayor sensibilidad social. El Gobierno renovó acuerdos de precios con supermercados y productores para mantener valores de referencia en una canasta de productos esenciales. Además, reforzó los controles de la Secretaría de Comercio para evitar remarcaciones injustificadas y especulación.
La combinación de estos tres ejes tarifas planchadas, combustibles congelados y acuerdos de precios en alimentos es la apuesta del Ejecutivo para que la inflación de mayo y junio continúe la senda descendente que, según los números oficiales, empezó a mostrarse en abril.
El dato de abril
El INDEC reportó que la inflación de abril fue del 2,9%, lo que representó una desaceleración frente al 3,7% de marzo y cortó una racha de diez meses de subas. Si bien desde el Gobierno celebraron el número como «el inicio del camino correcto», reconocen que los próximos meses serán clave para confirmar la tendencia.
La meta no declarada pero implícita es perforar el 2% mensual hacia mediados de año, un umbral que el equipo económico considera crítico para consolidar una desaceleración sostenida y recuperar poder adquisitivo. Para eso, la estrategia de contención de precios en tarifas, naftas y alimentos será central. #EstrategiasDelGobiernoParaBajarLaInflación


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