La última variante ya apareció en el mundo, es conocida como BQ.1.1 de la COVID-19 y ha sido apodada como “Perro del infierno”

Tras registrarse más de 616 millones de casos confirmados con la enfermedad provocada por COVID-19 y 6,5 millones de fallecimientos el mundo se dejó llevar por una “nueva normalidad” y honestamente relajó las medidas sanitarias impuestas.

Sin embargo, expertos en la materia aseguran que la pandemia continúa, como el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos, Anthony Fauci, quien afirmó en una publicación del pasado mes de octubre que “no debería sorprendernos” que apareciera una nueva variante del coronavirus.

El nombre original de esta nueva variante de Omicron es BQ.1 como BQ.1.1, sin embargo se le asignó un sobre nombre en Alemania y fue difundida en redes sociales, ahora ya sea en español o en inglés, se ha encontrado que los internautas se refieren a este virus como “perro del infierno” o “Cerbero”, presuntamente porque supone un estado de gravedad mayor a las anteriores variantes conocidas.

El perro del infierno es concebido en la mitología griega, bajo el título de CerberoCan Cerbero Cancerbero. Este animalito se trataba ni más ni menos que del perro del dios Hades. En los libros es descrito como un monstruo que tenía de tres a cincuenta cabezas y en vez de una cola de cartílago contaba con una serpiente en el rabo y otras cuantas que le sobresalían de varias partes de su cuerpo.

Cerbero destacó por haber sido el feroz guardián de las puertas del infierno, era quien cuidaba que los muertos no salieran y al mismo tiempo que los vivos no pudieran ingresar al inframundo.

Es importante hacer hincapié, que el nombre que está identificando a esta variante no es oficialmente “Perro del Infierno”, ya que no se encuentran dentro de ninguna de las denominaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Parece haber aparecido por primera vez en Twitter y otra de las teorías es que se usó para recordar más fácilmente el tipo de variante, dada la dificultad para recordar el nombre oficial. Esta no sería la primera vez que ocurre esto, pues en los últimos años hubo otros casos de identificaciones no oficiales, surgieron por ejemplo con “Centaurus”, que fue aplicado este apodo para la variante BA.2.75.

Síntomas de la nueva variante

Los síntomas de esta nueva variante y sus subvariantes producen los siguientes problemas de salud y síntomas, a simple vista son muy similares a los provocados por el virus original de la COVID-19:

-Dolor de garganta

-Tos

-Malestar general

-Fatiga

-Pérdida de la voz

-Diarrea

-Escurrimiento nasal

-Congestión nasal

-Dolor de cabeza

-Fiebre

-Dolores muscular

– Pérdida de olfato y gusto

-Ritmo cardíaco elevado

El contagio es completamente el mismo que como se transmitió el COVID-19 desde sus inicios.

Variantes COVID-19

Durante el 2021, el mundo enfrentó con temor la aparición de diversas variantes de la COVID-19, a las cuales, la Organización Mundial de la Salud les dio un nombre del alfabeto griego.

La variante Alfa (también conocida como variante Kent o B.1.1.7) que se descubrió por primera vez en el sureste de Inglaterra

La variante Beta ( variante sudafricana o B.1.351).

La variante Gamma (conocida como variante brasileña o P.2).

La variante Delta (también denominada como variante india o P.1) y que hasta el momento es la predominante en el mundo. Todas ellas fueron clasificadas como “variantes de interés”.

También existen Epsilon o B.1.427/B.1.429; ZetaEta (B.1.525); Theta o P.3; Lota (B.1.526); Kappa o B.1.617.1; Lambda (C.37) y Mu o B.1.621.

A finales de aquel año, también la OMS dio a conocer la aparición de la llamada Ómicron (B.1.1.529), la cual surgió en Sudáfrica y fue catalogada como “altamente contagiosa”.

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