La inflación de agosto fue del 1,7% y marca el dato más bajo de 2026: el Gobierno destaca el rumbo económico de Milei
El IPC registró en agosto una suba del 1,7%, acumuló 21,3% en los primeros ocho meses del año y llegó al 33,5% interanual. Es la menor variación mensual de 2026 y representa una desaceleración de 0,4 puntos respecto de julio. Alimentos aumentó 1,7%, mientras que Vivienda fue la división con mayor incremento.
La inflación volvió a mostrar una señal de desaceleración en la Argentina. Según el dato difundido por el INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en agosto una variación del 1,7%, el nivel mensual más bajo de todo 2026.
El resultado representa una reducción de 0,4 puntos porcentuales respecto de julio, cuando la inflación había sido del 2,1%. De esta manera, el índice acumuló una suba del 21,3% en los primeros ocho meses del año, mientras que la comparación interanual se ubicó en 33,5%.
El dato se incorpora a una tendencia que el Gobierno de Javier Milei busca consolidar desde el inicio de su gestión: una inflación mensual considerablemente inferior a los niveles registrados durante los períodos de mayor inestabilidad de los últimos años.
Un camino de desaceleración
La evolución mensual muestra una reducción importante desde el pico registrado en marzo.
Durante 2026, el IPC pasó del 2,9% en enero al mismo porcentaje en febrero, alcanzó el 3,4% en marzo, bajó al 2,6% en abril y volvió a reducirse al 2,1% en mayo.
En junio llegó al 1,9%, aunque en julio volvió a subir al 2,1%. Finalmente, agosto marcó un nuevo descenso hasta el 1,7%.
El recorrido permite observar que, aunque la desaceleración no fue lineal y hubo meses con movimientos al alza, la inflación de agosto se convirtió en el registro más bajo del año.
El gráfico de los últimos ocho meses
Inflación mensual de 2026:
| Mes | Inflación |
|---|---|
| Enero | 2,9% |
| Febrero | 2,9% |
| Marzo | 3,4% |
| Abril | 2,6% |
| Mayo | 2,1% |
| Junio | 1,9% |
| Julio | 2,1% |
| Agosto | 1,7% |
El gráfico permite visualizar el descenso desde marzo, cuando se registró el máximo del período, hasta agosto, con una reducción de 1,7 puntos porcentuales.
Vivienda fue el rubro que más aumentó
El comportamiento de los precios no fue uniforme entre las distintas divisiones que integran la canasta del IPC.
Durante agosto, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles fue la división que registró el mayor incremento.
En el otro extremo, Prendas de vestir y calzado registró una caída del 0,6%, mientras que Recreación y cultura no presentó variaciones durante el mes.
El dato muestra que, pese a la desaceleración del índice general, determinados gastos vinculados con los servicios y la vivienda continúan teniendo un peso importante en el presupuesto de los hogares.
Alimentos aumentó 1,7%
Uno de los datos de mayor impacto para las familias fue el comportamiento de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró una suba del 1,7%, exactamente en línea con el nivel general de inflación.
Aunque no fue la división con mayor incremento porcentual, tuvo una importancia particular por su peso dentro de la canasta de consumo.
Los principales aumentos dentro del rubro estuvieron vinculados con verduras, tubérculos y legumbres; frutas; y pan y cereales.
Alimentos y bebidas no alcohólicas fue, además, la división con mayor incidencia sobre el índice general en las distintas regiones del país.
El Gobierno pone el foco en la estabilización
El resultado de agosto constituye un dato relevante para el Gobierno de Javier Milei, que desde diciembre de 2023 colocó la lucha contra la inflación como uno de los principales objetivos de su programa económico.
La estrategia oficial se apoyó en el equilibrio fiscal, la reducción de la emisión monetaria destinada a financiar al Tesoro y el reordenamiento de las cuentas públicas, junto con una política monetaria orientada a consolidar la estabilidad.
En este contexto, una inflación mensual del 1,7% representa una diferencia significativa respecto de los niveles de inflación que recibió la actual administración.
El Gobierno sostiene que la reducción de la inflación es una de las consecuencias centrales del proceso de estabilización y que mantener el equilibrio fiscal resulta indispensable para evitar que el problema vuelva a acelerarse.
Una inflación todavía elevada, pero con otra dinámica
Aunque el 1,7% mensual es el menor registro de 2026, el dato no significa que los precios hayan dejado de aumentar.
Por el contrario, el costo de vida continúa subiendo: la diferencia está en la velocidad a la que aumentan los precios.
Con un acumulado de 21,3% entre enero y agosto, los hogares todavía enfrentan un incremento considerable en el costo de bienes y servicios. Sin embargo, la comparación con los meses de mayor inflación muestra una reducción significativa del ritmo.
Ese es precisamente uno de los principales argumentos económicos del Gobierno: pasar de una dinámica de aceleración permanente de los precios a un escenario de inflación más baja y previsible.
El desafío ahora es sostener la tendencia
El resultado de agosto representa una señal positiva para el programa económico, pero el desafío será evitar que la desaceleración sea transitoria.
La evolución de los alimentos, las tarifas, los combustibles, los servicios privados, los salarios y el tipo de cambio seguirá siendo determinante para los próximos meses.
Además, el Gobierno deberá intentar que la reducción de la inflación se traduzca progresivamente en una recuperación del poder adquisitivo y en mejores condiciones para el consumo y la inversión.
La inflación de agosto deja, en ese sentido, un dato político y económico relevante: el IPC llegó al nivel mensual más bajo del año y se ubicó en 1,7%.
Para la administración de Milei, el número funciona como una nueva señal de que el proceso de estabilización avanza. Para los hogares, en cambio, el verdadero desafío será que esa desaceleración termine reflejándose de manera concreta en el precio de los productos y servicios que pagan todos los meses.


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