Himno Nacional Argentino: la historia de un símbolo que nació con la Patria y sigue vibrando 213 años después

Cada 11 de mayo se conmemora el Día del Himno Nacional Argentino, en recuerdo de la fecha en que la Asamblea General Constituyente de 1813 aprobó la «Marcha Patriótica» que, con el tiempo, se convertiría en uno de los emblemas más queridos por los argentinos.

Hoy, 11 de mayo de 2026, se cumplen 213 años de aquella jornada fundacional en la que los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata sancionaron oficialmente la letra de Vicente López y Planes y la música de Blas Parera. La obra, originalmente denominada «Marcha Patriótica», fue interpretada por primera vez tres días después, el 14 de mayo de 1813, en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson, quien fue la primera en entonar sus estrofas .

Un canto que nació en tiempos de guerra

Vicente López y Planes escribió la letra en 1812, en pleno fragor de la Revolución de Mayo y las guerras por la independencia. Sus versos reflejan el espíritu combativo de una nación que buscaba afirmar su soberanía frente al dominio español. Blas Parera, músico catalán radicado en Buenos Aires, compuso la partitura con un aire marcial que acompañaba el tono épico del poema .

La versión original era extensa: duraba cerca de veinte minutos y contenía estrofas de fuerte contenido antiespañol, algo esperable en el contexto de la guerra independentista.

Las estrofas que el tiempo dejó atrás

Con el paso de los años, el himno fue perdiendo partes. En 1893, Lucio V. López nieto del autor y entonces ministro del Interior resolvió que sólo se cantara la última estrofa. Siete años más tarde, en 1900, el presidente Julio Argentino Roca oficializó la versión abreviada que conocemos hoy, eliminando las referencias más directas y agresivas contra España, en el marco de la creciente relación diplomática con la Madre Patria .

Versos como «Se conmueven del Inca las tumbas, y en sus huesos revive el ardor» o las menciones a la «ira santa» y al «león terrible de España» quedaron fuera de la versión oficial, aunque forman parte del patrimonio histórico de la obra.

«Sean eternos los laureles…»

Hoy, cuando en escuelas, actos oficiales y hogares de todo el país resuena el coro —»Sean eternos los laureles que supimos conseguir: coronados de gloria vivamos o juremos con gloria morir»—, el Himno Nacional Argentino sigue siendo mucho más que una pieza musical. Es un lazo que une generaciones, una marca de identidad colectiva que trasciende los colores políticos y las diferencias.

A 213 años de su sanción, el himno invita a preguntarse: ¿qué significa hoy ser argentino? ¿Qué nuevos laureles estamos dispuestos a conquistar como sociedad?

Las respuestas, como las estrofas originales del himno, quizás estén todavía escribiéndose.

Fuentes: Asamblea General Constituyente de 1813, sitio oficial del Gobierno Argentino, Wikipedia, Infobae, La Nación, El Historiador.

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