El riesgo país llegó a 642 puntos, caen bonos y acciones y crece la preocupación por el financiamiento
El indicador de JP Morgan alcanzó su nivel más alto del año y acumuló doce ruedas consecutivas en alza. Las tasas internacionales, la menor acumulación de reservas y las dudas sobre el escenario económico local presionaron sobre los activos argentinos.
El mercado financiero argentino volvió a atravesar una jornada de fuertes pérdidas. El riesgo país trepó hasta los 642 puntos básicos, su nivel más alto de 2026, mientras los bonos soberanos y las acciones argentinas operaron en baja.
El indicador elaborado por JP Morgan acumuló así doce ruedas consecutivas de subas y registró un incremento de alrededor del 25% durante septiembre. Para encontrar un nivel similar hay que remontarse a diciembre de 2025.
La presión sobre los mercados se produjo en un contexto marcado por el aumento de las tasas de interés internacionales, un menor ritmo de acumulación de reservas por parte del Banco Central y señales de menor dinamismo de la actividad económica. A estos factores se suman las dudas de los inversores sobre las necesidades de financiamiento de la Argentina para 2027.
Qué significa la suba del riesgo país
El riesgo país refleja la diferencia entre el rendimiento que los inversores exigen para comprar deuda argentina y el que ofrecen los bonos del Tesoro de Estados Unidos considerados de referencia. Cuando el indicador aumenta, el financiamiento externo para el país se vuelve más costoso.
Ese movimiento también afecta a empresas y gobiernos provinciales que buscan emitir deuda en los mercados internacionales, ya que deben ofrecer mayores rendimientos para conseguir fondos.
La suba de las tasas internacionales juega un papel adicional. Un escenario de mayores rendimientos de los bonos estadounidenses eleva el costo financiero de los países emergentes y reduce el atractivo relativo de activos considerados de mayor riesgo.
Bonos y acciones, bajo presión
La caída del precio de los bonos soberanos acompañó el avance del riesgo país. En paralelo, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street registraron bajas de hasta 6%, mientras el mercado local también mostró números negativos.
El S&P Merval profundizó la tendencia negativa y los bancos estuvieron entre los sectores más afectados. La combinación de tasas elevadas, menor apetito por el riesgo y dudas sobre la evolución de la economía local mantiene a los inversores atentos a los próximos movimientos del mercado.
El desafío del financiamiento para 2027
Uno de los principales focos de atención está puesto en los compromisos financieros del próximo año. Distintos análisis privados estiman que la Argentina deberá afrontar importantes vencimientos de capital e intereses en moneda extranjera durante 2027, mientras el mercado sigue evaluando de qué manera se cubrirán esas necesidades.
En este contexto, el nivel del riesgo país se convierte en una variable clave: cuanto mayor sea la sobretasa exigida por los inversores, más elevado será el costo de una eventual colocación de deuda en los mercados internacionales.
Por ahora, el mercado combina factores externos como las tasas internacionales con cuestiones domésticas vinculadas a las reservas, la actividad económica y las necesidades de financiamiento, un escenario que mantiene bajo presión a los bonos y las acciones argentinas.
Fuente: IP


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