Abelardo de la Espriella: las claves de la victoria del «Tigre» que derrotó al petrismo en Colombia
El nuevo presidente capitalizó el cansancio y el rechazo hacia el petrismo, sumando una campaña personalizada que logró alcanzar a todo el país
Con un margen de apenas 250.000 votos (49,66% frente al 48,70% de Iván Cepeda), Abelardo de la Espriella se convirtió en el nuevo presidente de Colombia tras vencer en la segunda vuelta electoral del 21 de junio de 2026. El abogado y empresario de ultraderecha de 47 años, sin experiencia política previa, logró lo que parecía impensable hace apenas unos meses: derrotar al oficialismo y llevar a la derecha de vuelta a la Casa de Nariño. Analistas nacionales e internacionales coinciden en al menos cuatro grandes factores que explican su victoria.
El hartazgo con el petrismo
La razón más recurrente entre los expertos es el desgaste del gobierno de Gustavo Petro. El cansancio acumulado tras cuatro años de gestión, sumado a la polarización que marcó su mandato, generó un voto de castigo que De la Espriella supo capitalizar. Su discurso se estructuró como un antídoto directo contra el progresismo: prometió «venganza contra la izquierda» y una restauración del orden que caló hondo en sectores urbanos y rurales hastiados de la crisis política.
La figura del outsider
Sin trayectoria en cargos de elección popular, De la Espriella explotó su condición de empresario mediático se presenta como «El Tigre» para venderse como alguien ajeno a la clase política tradicional. Los analistas de CNN señalan que esto le permitió conectar con un electorado que ve en los políticos profesionales la raíz de los problemas del país. Su campaña, altamente personalizada, usó símbolos patrios y un lenguaje directo que trascendió las barreras regionales.
El respaldo internacional
De la Espriella copió fórmulas exitosas de la ultraderecha en América Latina: discurso antisistema, uso intensivo de redes sociales y una narrativa de «orden y mano dura».
El voto útil contra la división
En segunda vuelta, logró aglutinar a todas las fuerzas de oposición y a un sector del centro que, aunque no comulgaba del todo con su perfil radical, prefirió votar por él antes que permitir la continuidad del proyecto petrista. La diferencia final de 250.000 votos en un país de 39 millones de electores demostró que la elección se definió en los márgenes, donde su campaña fue más efectiva para movilizar a los indecisos.
Las denuncias de irregularidades
El presidente Gustavo Petro no reconoció la derrota y denunció «muchas irregularidades» en el proceso, pidiendo impugnar las mesas sin firma de jurados. Cepeda, por su parte, tampoco reconoció inicialmente los resultados. La controversia empaña el inicio del mandato de De la Espriella, quien asumirá la presidencia en medio de un país profundamente dividido, pero con la legitimidad de haber obtenido casi 13 millones de votos.
Para analistas citados por la BBC, Deutsche Welle y El País, la victoria de De la Espriella representa un terremoto político: un outsider sin experiencia que, capitalizando el descontento y montado en la ola ultraderechista global, logró lo que parecía imposible frente a la maquinaria del petrismo. #ElPetrismoFueDerrotadoEnColombia


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