Lo que se dijo en los medios y lo que exige la ley
El 9 de junio de 2026 este medio inició la investigación sobre la situación del Sindicato de Mujeres Mineras Argentinas, conocido por sus siglas SIMMA. El 11 de junio se presentó la consulta oficial ante la Subsecretaría de Trabajo de San Juan y se recibió respuesta confirmando que la organización no se encontraba inscripta. Transcurrieron aproximadamente tres semanas más y nuevas fuentes oficiales aportaron información adicional que permite reconstruir con mayor claridad lo que ha ocurrido.
Quien se hace llamar «Secretaria General» sería Liliana Belbruno. En declaraciones brindadas hace tiempo en radio La Voz de San Juan, en una nota telefónica difundida públicamente, ella afirmó que la organización ya estaría en pleno funcionamiento, con presencia en distintas provincias, con afiliadas en proceso de incorporación y con un plan de trabajo que incluiría representación, capacitación y respaldo para las mujeres del sector minero. Dijo que están buscando afiliadas, que el trabajo avanza en distintos lugares y que la estructura ya se encuentra conformada. Esas declaraciones son las que se han difundido y las que han llegado a oídos de muchas personas que se acercaron con expectativas.
Sin embargo, lo que ocurrió recientemente en la Subsecretaría de Trabajo muestra una realidad distinta. Según confirmaron fuentes oficiales a este medio, Liliana Belbruno y quien la acompañaría, el señor Germán Álvarez, se habrían presentado personalmente intentando dejar toda la documentación para iniciar la inscripción. Pero en la misma dependencia les habrían explicado algo fundamental: sin el CUIT correspondiente no pueden avanzar en absolutamente nada. Volvieron al punto de partida.
Para que la gente entienda de qué se trata, conviene explicar cómo funciona el proceso. Antes de llevar cualquier papel físico a la mesa de entrada de la provincia, existe un trámite previo obligatorio que se hace de forma online ante la autoridad nacional. Es la Secretaría de Trabajo de la Nación quien tiene la competencia para reconocer sindicatos de alcance nacional. San Juan sería la provincia donde la entidad tendría su asiento principal, pero la inscripción base se tramita a nivel nacional por vía digital. Ese paso es el primero. Y para iniciarlo se requiere el CUIT de la organización. Sin ese número, sin esa identificación tributaria, no hay manera de siquiera comenzar. No es un detalle. Es la puerta de entrada.
Una vez cumplido ese paso y obtenida la habilitación inicial, recién se puede presentar la documentación completa en la Subsecretaría de Trabajo de San Juan. Allí no se trata de dos ni de tres hojas. Se trata de un conjunto amplio de documentos que debe presentarse completo desde el momento en que se solicita. No se puede entregar una parte hoy y la otra mañana. El trámite exige que todo esté reunido y en regla al momento de la presentación.
Hay algo más que el referente a cargo de las inscripciones explicó con claridad y que es fundamental que se sepa: las personas que conducen una organización sindical deben pertenecer al rubro que dicen representar. No puede ser una comerciante ajena a la actividad. No puede ser una persona dedicada a la estética. No puede ser un vendedor de contenedores. No puede ser un veterinario, ni alguien de la comunicación, ni del comercio si no trabajan en minería. Tienen que conocer el rubro desde adentro, porque son quienes van a defender los derechos de quienes trabajan ahí. Esa es una regla básica.
Esto permite comprender la diferencia que existe entre lo que ocurre con SIMMA y lo que ha ocurrido con otra organización real del medio.
La Asociación de Trabajadores de Prensa y Comunicación de San Juan, ATPreC, obtuvo su inscripción gremial mediante la Resolución 410/2026 del 31 de julio de este año. La asamblea fundacional se realizó el 28 de septiembre de 2023. Transcurrieron casi tres años. Tres años en los que se cumplió cada paso, se presentó cada documento, se esperó cada instancia. Nadie dijo tener lo que no tenía. Nadie prometió respaldo antes de que existiera. Y cada persona que integra esa organización trabaja en la actividad que representa.
¿Cómo puede ser entonces que SIMMA lleve casi siete meses endulzando el oído a personas que confían en la minería, prometiéndoles afiliación, respaldo, capacitación y beneficios, cuando ni siquiera ha cumplido el primer requisito para existir legalmente? ¿Cómo puede hablarse de estructura consolidada, de presencia en provincias, de trabajo en marcha, cuando todavía no se tiene el CUIT que permite iniciar el trámite?
Dos caminos. Uno que construye cumpliendo la ley. Otro que habla antes de tener nada. Las declaraciones en medios locales de San Juan y del país y la realidad que se vive en la Subsecretaría de Trabajo son dos cosas distintas.
Síntesis de la contradicción de la ficción con la realidad
El Sindicato de Mujeres Mineras Argentinas, conocido por sus siglas SIMMA, habría sido presentado públicamente en febrero de 2026. Quien se presentaría como «secretaria general» habría afirmado en medios que la organización ya estaría en pleno funcionamiento, con presencia en distintas provincias del país, con afiliadas y con un plan de trabajo que incluiría representación, capacitación y protección para las mujeres vinculadas a la minería.
Entre las jurisdicciones donde se habría dicho que la entidad tendría actividad figurarían Catamarca, Santa Cruz, Salta, Jujuy, Mendoza, La Rioja y San Juan. También se habría mencionado la existencia de reuniones con instituciones, de una estructura directiva y de un estatuto aprobado.
La duda sigue; cómo se puede prometer futuras acciones sindicales, cuando no existe la entidad en cuestión.
La investigación continúa.


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