ATPreC: Tres años de lucha y la inscripción gremial que demuestra como se construye una institución de verdad
Desde la asamblea fundacional del 28 de septiembre de 2023 hasta la Resolución 410/2026 del 31 de julio de 2026: casi tres años de trámite, de pasos, de espera. Y cuando llegó, llegó porque se cumplió cada paso.
Es un hecho histórico que merece ser celebrado. La Asociación de Trabajadores de Prensa y Comunicación (ATPreC) de San Juan logró oficialmente su inscripción gremial. Mediante la Resolución 410/2026 de la Secretaría de Trabajo de la Nación, publicada en el Boletín Oficial el 31 de julio, la entidad se convierte en el primer sindicato de prensa local con reconocimiento legal pleno.
El camino no fue corto ni fácil. La asamblea fundacional se realizó el 28 de septiembre de 2023. Desde ese día, hasta que llegó la resolución definitiva, transcurrieron casi tres años. Tres años de presentaciones, de trámites, de correcciones, de esperas. Durante todo ese tiempo, nadie mintió. Nadie prometió lo que no tenía. Siempre se dijo con honestidad: «la personería gremial está en trámite». Y hoy, cuando llegó, llegó porque se cumplieron todos los pasos.
Y hay algo más que debe quedar clarísimo: todos quienes integran la ATPreC son trabajadores de la comunicación. No hay confusiones. No hay oficios ajenos. Cada persona que forma parte de esta entidad ejerce la actividad que el sindicato representa. Es coherente. Es real. Es transparente.
El apoyo de la FATPREN — Federación Argentina de Trabajadores de Prensa fue fundamental. Como expresó la Secretaria General de la ATPreC, Myriam Pérez, y la titular de la federación, Carla Gaudensi, este logro es el resultado de la constancia colectiva en un momento donde los derechos de los trabajadores de prensa son cada vez más vulnerables.
Y lo insólito: Un sindicato de mujeres mineras donde nadie es minera, no estaría inscripto y ya promete todo
Justo ahora, mientras celebramos este logro que costó casi tres años, aparece otra realidad que parece difícil de creer pero que está ocurriendo.
Se trata de una entidad que dice ser un Sindicato de Mujeres Mineras Argentinas, que habría comenzado a funcionar hace apenas cinco meses, que dice tener alcance nacional y operar en varias provincias a la vez, que busca afiliadas y hasta «fundadoras», y que ofrece coseguros y beneficios como si todo estuviera firmado, sellado y aprobado.

Pero hay detalles que llaman la atención y que no se pueden ignorar:
- No estarían inscriptas en la Subsecretaría de Trabajo de San Juan. Funcionan, prometen, recorren provincias y buscan afiliadas sin tener la inscripción básica que cualquier entidad gremial debería tener en la jurisdicción donde opera.
- Quienes integrarían su supuesta comisión directiva no tendrían relación con la minería. Entre sus integrantes habría una peluquera, una persona que se desempeñaría en el comercio, y la comunicación y personas con oficios de lo más variados que nada tienen que ver con la actividad que dicen representar.
- Nadie ejercería la actividad minera. Un sindicato que se funda para defender a las trabajadoras de la minería, dirigido por personas que no trabajan en minería.
- En apenas cinco meses ya lo tendrían todo resuelto. Lo que a la ATPreC le llevó casi tres años de trámites, esta entidad lo habría logrado en menos de medio año.
¿Cómo se entiende? ¿Un sindicato que no está inscripto donde debería estarlo? ¿Qué dirige gente que no hace la actividad que dice representar? ¿Qué ofrece beneficios que nadie vio en papel? ¿Y que recorre provincias buscando fundadoras como si todo fuera un emprendimiento comercial y no una organización de trabajadores?
La diferencia con la ATPreC no puede ser más grande:
- La ATPreC tarda tres años, tramita en regla, se inscribe, y todos sus integrantes son de la actividad que representan.
- La otra entidad aparece en unos meses, no está inscripta, nadie es de la actividad que dice representar, y ya ofrece todo como si nada faltara.
«Lo que a unos les cuesta años de trabajo y papeles, otros lo resuelven en meses sin tener nada en regla. La diferencia no está en la velocidad. Está en la verdad.»
La realidad es clara: la inscripción gremial no se consigue con publicaciones en redes ni con promesas de coseguros. Se consigue con tiempo, con papeles, con inscripción en la Subsecretaría de Trabajo, y sobre todo: con gente que realmente hace la actividad que dice defender. Quien no lo hizo así, simplemente no lo tiene. Por más que lo diga. Por más que lo prometa. Por más que busque fundadoras para que parezca real.

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