Un custodio de Maradona declaró en el juicio y apuntó contra Luque: «Era su médico y no lo venía a ver»
Aníbal Domínguez declaró este martes en el debate por el fallecimiento del Diez y dio detalles de la internación domiciliaria en Tigre. Aseguró que el ex DT pedía por su «médico personal».
Tras dos semanas con audiencias extraordinarias en medio de la feria judicial, este martes se reanudó el juicio por la muerte de Maradona con su cronograma normal. Para la jornada, los fiscales citaron a un solo testigo: Aníbal Domínguez, uno de los custodios que formó parte del equipo de seguridad encargado de acompañar a Diego durante su internación domiciliaria.
Su declaración se escuchó después de la de Luciano Spena, nutricionista de la selección, y de Andrea Trimarchi, la contadora del Diez, quien declaró durante el receso de invierno en los tribunales de San Isidro. El custodio entró a la sala de audiencia pasadas las 10:30. A preguntas del fiscal Patricio Ferrari, contó que comenzó a trabajar como seguridad de Diego en 2016. «Conozco a Luque, Cosachov, Díaz y Almirón», respondió antes de seguir su relato sobre su vínculo con los imputados.
«En 2020 estaba el confinamiento. Yo coordiné con mis compañeros y yo me quedé aislado con Diego en San Miguel. Había que estar ahí porque no se podía ni salir de la casa», recordó sobre el año del fallecimiento. «En noviembre de 2020 lo operaron y después lo llevaron a una casa en Tigre. Yo estuve unos 6 o 7 días ahí. Compartía el trabajo con Julio Soria y Coria, los otros custodios. El primer día que lo llevaron a la casa lo acompañé también», siguió.
A pedido del fiscal, Domínguez describió con detalle la vivienda: «Estaba al fondo del country, era una de las últimas. Tenía un estacionamiento techado, yo ingresaba por una puerta del costado. Había un jardín y después se entraba a la casa por puertas corredizas de vidrio. Se ingresaba a un living, habían unas escaleras, a la derecha había un baño chiquito, después había una cocina y un playroom que terminó siendo donde estaba Diego. Arriba estaba Johny (sobrino), Monona (cocinera), yo y los enfermeros, que había uno de día y uno de noche».
En las últimas dos semanas declararon solo dos testigos de la causa. La primera fue Andrea Trimarchi, la contadora de Maradona, quien contó que se encargaba de pagar los gastos del día a día de Diego y los sueldos. Reveló que a Leopoldo Luque le pagaba 100 mil pesos desde 2019 por ser médico de cabecera del Diez, mientras que a Agustina Cosachov, 33 mil. El segundo testigo fue Luciano Spena, el nutricionista de la selección convocado para una interconsulta cuando Maradona estaba en la internación domiciliaria, aunque no pudo atenderlo porque ese día el Diez estaba de mal humor y se peleó a los gritos con Luque.


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