«El panorama era desolador»: el desgarrador relato del primer piloto que llegó al lugar del accidente aéreo en San Juan

Gustavo Muñoz se acercó a la zona en la que cayó el helicóptero luego de recibir la señal de auxilio a través de una baliza de emergencia.

Gustavo «Huevo» Muñoz, realizador audiovisual y piloto de una empresa de servicios aéreos para la industria minera, fue uno de los primeros en llegar al lugar del accidente en el que murieron 7 personas en San Juan. El hombre comenzó a sobrevolar la zona del accidente luego de recibir la señal de auxilio a través de la baliza de emergencia.

Muñoz llegó al lugar a bordo de un Bell 407-KGR, apenas minutos después de que la aeronave de la empresa privada JasFly, contratada por la Agencia Federal de Emergencias (AFE), se estrellara con siete personas a bordo, entre ellos jefes de la Policía provincial, Bomberos y un funcionario del Servicio Nacional de Lucha Contra el Fuego.

Según explicó, la alerta se activó a las 10.30, mientras ellos estaban en Iglesia, donde tienen la base operativa.

«Otro helicóptero que andaba volando recibió primero la señal y nos avisó de inmediato. Salimos todos para allá, pero veníamos unos 25 minutos detrás de ellos», contó Muñoz.

Al llegar, el panorama era devastador. «No había mucho para hacer», reconoció en diálogo con Canal 13 San Juan. Desde el aire, dijo que la escena era «desoladora».

El piloto explicó que, como parte de un código entre colegas, los helicópteros cercanos acuden de inmediato al punto donde se emite la señal de la baliza, que se activa automáticamente ante una emergencia grave.

El impacto personal y las posibles causas del accidente

La tragedia tocó de cerca a Muñoz, que conocía al piloto, al dueño de la empresa y a varios de los tripulantes.

«La verdad que fue muy duro. Es gente muy comprometida, muy apasionada por lo que hace, por colaborar con la comunidad y con el combate de los incendios forestales», lamentó.

Sobre el dueño de JasFly, lo definió como «una persona extraordinaria, con una enorme calidad humana, que permanentemente invierte en capacitar a sus pilotos».

Para Muñoz, el accidente fue una cuestión de «muy mala suerte», aunque consideró que la nubosidad baja pudo haber sido determinante en los minutos previos al siniestro.

«Cuando llegamos, las condiciones eran muy favorables, pero había nubes muy bajas cuando arribó el primer helicóptero. Me parece que esa nubosidad es lo que los complicó. No es una zona difícil para volar porque no estamos hablando de la cordillera ni de grandes alturas», explicó.

El operativo de rescate y el cierre de una jornada trágica

Mientras los primeros helicópteros se dirigieron al Parque Ischigualasto para buscar a Gendarmería y a los guardaparques, Muñoz y su equipo aterrizaban en la zona del accidente.

«Como siempre, uno busca fuerzas para tratar de ayudar en estos casos tan terribles, pero no había mucho para hacer. El panorama era desolador», insistió.

Gustavo Muñoz se acercó a la zona en la que cayó el helicóptero luego de recibir la señal de auxilio a través de una baliza de emergencia.

Gustavo «Huevo» Muñoz, realizador audiovisual y piloto de una empresa de servicios aéreos para la industria minera, fue uno de los primeros en llegar al lugar del accidente en el que murieron 7 personas en San Juan. El hombre comenzó a sobrevolar la zona del accidente luego de recibir la señal de auxilio a través de la baliza de emergencia.

Muñoz llegó al lugar a bordo de un Bell 407-KGR, apenas minutos después de que la aeronave de la empresa privada JasFly, contratada por la Agencia Federal de Emergencias (AFE), se estrellara con siete personas a bordo, entre ellos jefes de la Policía provincial, Bomberos y un funcionario del Servicio Nacional de Lucha Contra el Fuego.

Según explicó, la alerta se activó a las 10.30, mientras ellos estaban en Iglesia, donde tienen la base operativa.

«Otro helicóptero que andaba volando recibió primero la señal y nos avisó de inmediato. Salimos todos para allá, pero veníamos unos 25 minutos detrás de ellos», contó Muñoz.

Al llegar, el panorama era devastador. «No había mucho para hacer», reconoció en diálogo con Canal 13 San Juan. Desde el aire, dijo que la escena era «desoladora».

El piloto explicó que, como parte de un código entre colegas, los helicópteros cercanos acuden de inmediato al punto donde se emite la señal de la baliza, que se activa automáticamente ante una emergencia grave.

El impacto personal y las posibles causas del accidente

La tragedia tocó de cerca a Muñoz, que conocía al piloto, al dueño de la empresa y a varios de los tripulantes.

«La verdad que fue muy duro. Es gente muy comprometida, muy apasionada por lo que hace, por colaborar con la comunidad y con el combate de los incendios forestales», lamentó.

Sobre el dueño de JasFly, lo definió como «una persona extraordinaria, con una enorme calidad humana, que permanentemente invierte en capacitar a sus pilotos».

Para Muñoz, el accidente fue una cuestión de «muy mala suerte», aunque consideró que la nubosidad baja pudo haber sido determinante en los minutos previos al siniestro.

«Cuando llegamos, las condiciones eran muy favorables, pero había nubes muy bajas cuando arribó el primer helicóptero. Me parece que esa nubosidad es lo que los complicó. No es una zona difícil para volar porque no estamos hablando de la cordillera ni de grandes alturas», explicó.

El operativo de rescate y el cierre de una jornada trágica

Mientras los primeros helicópteros se dirigieron al Parque Ischigualasto para buscar a Gendarmería y a los guardaparques, Muñoz y su equipo aterrizaban en la zona del accidente.

«Como siempre, uno busca fuerzas para tratar de ayudar en estos casos tan terribles, pero no había mucho para hacer. El panorama era desolador», insistió.

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