La FIA limita la velocidad máxima en Mónaco: el GP más seguro (y controvertido) de la F1 2026
Preocupada por las velocidades que alcanzarían los nuevos monoplazas en el estrecho circuito callejero, la Federación Internacional del Automóvil impuso dos medidas excepcionales: prohibió la aerodinámica activa y obligó a usar un mapa motor especial que recorta drásticamente la potencia eléctrica a partir de los 200 km/h.
A solo días del Gran Premio de Mónaco, la FIA confirmó una intervención reglamentaria sin precedentes para la temporada 2026. La decisión responde a simulaciones que mostraron que los nuevos monoplazas significativamente más rápidos que sus predecesores gracias a la nueva normativa técnica podrían alcanzar hasta 350 km/h en el túnel que atraviesa el Principado, una velocidad considerada peligrosa para el trazado más angosto y sinuoso del calendario.
La primera medida fue la prohibición del uso de la aerodinámica activa, el sistema que permite a los pilotos reducir la resistencia al aire en rectas para ganar velocidad punta. Este mecanismo, que reemplazó al antiguo DRS y está disponible en el resto de circuitos, quedó descartado para Mónaco por considerarse incompatible con la seguridad del circuito.
La segunda y más drástica es la imposición del mapa motor «Rev 1» para todos los equipos. En condiciones normales, el sistema híbrido entrega 350 kW de potencia eléctrica y comienza a reducir la asistencia recién al alcanzar los 290 km/h. En el mapa Rev 1, en cambio, la potencia del MGU-K empieza a disminuir progresivamente desde los 200 km/h. A 270 km/h, la asistencia eléctrica se reduce a niveles mínimos, limitando de forma artificial la velocidad máxima que los pilotos pueden alcanzar.
Esto significa que, a diferencia del resto de la temporada, en Mónaco los monoplazas no contarán con el «modo recta» que maximiza la entrega de potencia en los tramos rápidos. La medida busca evitar que los coches superen los umbrales de seguridad en puntos críticos como la salida del túnel, donde la velocidad se combina con una frenada en curva que exige el máximo control.
La decisión generó opiniones divididas en el paddock. Mientras algunos pilotos respaldan la precaución de la FIA ante las velocidades extremas, otros consideran que la intervención altera la esencia de la competencia y que el rendimiento debería gestionarse mediante la pericia de los pilotos y no con limitaciones electrónicas. También hay voces que señalan que la medida podría beneficiar a equipos con motores de combustión más eficientes, ya que la reducción de asistencia eléctrica nivela parte de la ventaja híbrida.
El Gran Premio de Mónaco se disputará este fin de semana y será la primera vez que la F1 aplique un mapa motor diferenciado por razones de seguridad, sentando un precedente que podría repetirse en otros circuitos de características extremas. #NuevoRewglamentoDeF1.


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