Inicio de temporada en mojado: los retos de Alpine y Colapinto frente a cambios de la FIA

Con la temporada de Fórmula 1 a la vuelta de la esquina, la lluvia añade incertidumbre en los planes de Alpine y eleva las dudas sobre la gestión de energía y las salidas en mojado.

La Fórmula 1 se prepara para un inicio de temporada marcado por condiciones climáticas variables, y la lluvia es uno de los factores que más inquietan a los equipos. En particular, Alpine enfrenta un conjunto de desafíos relacionados con la gestión de energía y la eficiencia de los nuevos autos, que podrían verse afectados por la adherencia reducida y la sensibilidad de los monoplazas a la humedad.

Entre los aspectos clave que genera preocupación:

  • Procedimientos de largada: las modificaciones introducidas por la FIA en los protocolos de inicio exigen una ejecución más precisa por parte de los equipos, especialmente en condiciones de pista mojada, donde cada milisegundo cuenta.
  • Gestión de energía: los sistemas de recuperación y despliegue de energía (ERS) deben operar de manera óptima en un entorno con menor grip y mayores variaciones de temperatura, lo que podría influir en el rendimiento a lo largo de la carrera.
  • Rendimiento de neumáticos: las particulares características de los compuestos en mojado obligan a una gestión más fina de paradas en boxes y estrategia, algo crucial para Alpine y sus pilotos, que buscan maximizar la eficiencia sin comprometer la fiabilidad.
  • Configuración y setup: la meteorología impredecible de las primeras carreras exige un equilibrio entre velocidad de vuelta y estabilidad, con ajustes finos en la aerodinámica y la suspensión para adaptarse a la placa húmeda.

El piloto de Alpine, cuyo rendimiento y decisiones serán observados de cerca, deberá enfrentarse a estas variables sin perder de vista la maximización del rendimiento y la seguridad de la prueba. #PreocupaciónEnElInicioDeF1

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