Una por una, las pruebas que complican a Claudio Barrelier por el femicidio de Agostina Vega

La investigación que busca reconstruir el crimen de la adolescente reúne registros de cámaras, peritajes telefónicos, testimonios y movimientos del acusado, que quedaron incorporados al expediente judicial.

El femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 15 años cuyo cuerpo fue hallado en un descampado de la ciudad de Córdoba el pasado 10 de diciembre, tiene a Claudio Barrelier como único imputado. A más de seis meses del crimen, la causa acumula un conjunto de evidencias que, según los investigadores, resultan contundentes para sostener la acusación contra el hombre, que era pareja de la madre de la víctima.

A continuación, las principales pruebas que lo complican.

Las contradicciones en sus declaraciones

La primera señal de alerta apareció en el propio relato de Barrelier. Inicialmente aseguró que Agostina nunca ingresó a su casa y que, después de encontrarse con él, se había subido a un Volkswagen Gol rojo en la zona de Urquiza y Avellaneda.

Sin embargo, días después cambió su versión ante el fiscal Garzón y reconoció que la adolescente sí había estado en su vivienda. Según explicó su exabogado, Jorge Sánchez del Bianco, el acusado sostuvo que «mintió por temor y para proteger a su hija».

El video que muestra a Agostina entrando a su casa

Una cámara de seguridad registró a Agostina caminando junto a Barrelier e ingresando a la vivienda del acusado en barrio Cofico. Las imágenes contradijeron directamente la primera declaración del sospechoso y se convirtieron en una de las pruebas más importantes del expediente. Además, representan el último registro conocido de la adolescente con vida.

El análisis de las antenas telefónicas

El peritaje de las antenas telefónicas permitió reconstruir parte de los movimientos de la menor durante la noche de su desaparición. Según explicó el abogado querellante Carlos Nayi, los registros indican que Agostina permaneció alrededor de tres horas en la casa de Barrelier. También señaló que, una vez que salió de ese lugar, «su teléfono celular dejó de estar operativo».

Para los investigadores, ese dato resulta clave porque coincide con la franja horaria en la que se cree que ocurrió el crimen.

El testimonio del remisero que la llevó hasta el encuentro

Ariel, el remisero que trasladó a Agostina esa noche, declaró que fue Barrelier quien la recibió al llegar al destino y quien pagó el viaje. El conductor aseguró que la adolescente se mostró tranquila durante todo el trayecto y que le comentó que iba a encontrarse con una persona conocida.

«Iba contenta, hablando de todo. Me dijo que iba a encontrarse con el novio de la mamá para darle una sorpresa», recordó.

El testimonio despeja cualquier duda sobre la identidad de la persona con quien Agostina se encontró aquella noche y contradice la hipótesis planteada inicialmente por el acusado sobre un tercer vehículo. #MarchaDelFemicidioDeAgostinaVega

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