Un fósil extraordinario salió a la luz en Neuquén: descubrieron un amonite con espinas de hasta 12 centímetros

La pieza tiene unos 135 millones de años y pertenece a una especie que habitaba el antiguo mar que cubría gran parte de la región. El hallazgo se produjo casi por casualidad y ahora puede ser visitado por el público en el Museo Olsacher.

Un sorprendente descubrimiento paleontológico vuelve a poner a Neuquén en el centro de la atención científica. Se trata de un amonite de aproximadamente 135 millones de años que conserva una característica extraordinaria: espinas que alcanzan hasta los 12 centímetros de longitud.

El fósil pertenece a un antiguo animal marino que habitó las aguas que cubrían gran parte del territorio neuquino durante el período Cretácico. Los amonites eran moluscos marinos de concha generalmente enrollada en espiral y hoy constituyen piezas fundamentales para conocer cómo era la vida en los océanos prehistóricos.

El hallazgo se produjo prácticamente de casualidad, pero rápidamente despertó el interés de los especialistas por sus particulares características. Las largas espinas que sobresalen de su estructura lo convierten en un ejemplar poco común y de gran valor científico y patrimonial.

Actualmente, la pieza se encuentra exhibida en el Museo Provincial de Ciencias Naturales Profesor Dr. Juan A. Olsacher, donde los visitantes pueden observar de cerca este testimonio de un pasado remoto.

El descubrimiento permite imaginar cómo era el paisaje de la región hace millones de años, cuando donde hoy se extienden ciudades, rutas y montañas existía un ambiente marino habitado por una enorme diversidad de organismos.

Así, un fósil encontrado casi por azar se transformó en una nueva ventana hacia la historia natural de Neuquén y en una oportunidad para acercar la paleontología al público.

Revista Ciencia

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