Qué siente tu perro cuando lo dejás solo: la visión de Peiró sobre la “ansiedad por separación”
Un experto desmitifica la idea de que los perros actúan por venganza al quedarse solos, explicando que las conductas destructivas suelen ser signos de ansiedad, frustración o falta de estimulación. Ofrece indicaciones para reconocer señales y trabajar la autonomía emocional canina.
Según el especialista Peiró, lo que muchos interpretan como “venganza” o “salirse con la suya” cuando un perro queda solo está mal interpretado. “Tu perro no hace las cosas por venganza. No rompe cosas ni hace pis en tu zapato para castigarte. No te equivoques: esto es ansiedad, frustración o falta de estimulación”, señala.
El experto explica que, cuando un perro queda solo y desarrolla conductas como ladrar en exceso, romper objetos o hacer sus necesidades fuera de lugar, no lo hace por motivos rencorosos, sino por varias causas compatibles con su mundo emocional:
- Ansiedad por separación: miedo o malestar ante la ausencia de su figura de apego.
- Alto nivel de energía sin canalizar: puede derivar en comportamientos excesivos o destructivos.
- Falta de estimulación mental o física: la frustración aumenta cuando no se atiende adecuadamente.
En otras palabras, lo que muchos humanos interpretan como una “respuesta emocional” humana ante la ausencia venganza o castigo no corresponde a la manera en que el perro experimenta la situación. Es una reacción natural ante algo que no sabe manejar por falta de entrenamiento o límites claros.
Qué pasa cuando lo dejás solo
Peiró propone observar si un perro puede quedarse solo con autonomía emocional o si depende constantemente de la presencia humana:
“Si duerme con vos, pero puede quedarse solo sin sufrir y sin pasarlo mal, perfecto. Ahora bien, si duerme contigo porque no puede separarse ni un segundo, ahí sí hay un problema de dependencia emocional”.
Claves para entender la respuesta de tu perro ante la soledad:
- Señales de ansiedad: aullidos, llanto, rascar puertas o ladrar cuando te vas.
- Demanda constante de atención: seguirte a todos lados o no poder relajarse sin tu presencia.
- Capacidad de quedarse tranquilo: descansar, jugar con un juguete o dormir sin angustia.
En resumen, no es malo que un perro duerma contigo, pero sí es importante que también aprenda a estar solo sin angustiarse.
Qué recomiendan los expertos
Basado en las orientaciones de Peiró, el enfoque para que un perro viva mejor la soledad debe incluir:
- Límites claros y consistentes: para que sepa qué esperar y cuándo.
- Rutinas de separación gradual: ir habituándolo poco a poco a períodos solos.
- Estimulación mental y física antes de irte: para disminuir la ansiedad.
- Enfoque en la gestión emocional: no castigar por conductas “tras la ausencia”, sino entender la raíz emocional.
Peiró subraya que cuando un perro está emocionalmente equilibrado, la soledad se ve como un periodo de descanso o autonomía, no como motivo de estrés.
Beneficios de trabajar la capacidad de estar solo
Los especialistas señalan que, cuando un perro aprende a quedarse solo sin angustiarse:
- Disminuye la ansiedad asociada a la ausencia.
- Se reducen conductas destructivas o excesivas.
- Mejora el bienestar y la convivencia en casa.
Si notas que tu perro se angustia cada vez que lo dejás solo llorando, ladrando o mostrando dependencia extrema lo adecuado es consultar con un educador o conductista canino cualificado para diseñar una estrategia adaptada a su personalidad y necesidades. #AnsiedadCuandoLasMascotasQuedanSolos


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