Mujeres sanjuaninas alzan su voz: historias de lucha, amor y superación en su día

En el Día Internacional de la Mujer, mujeres de distintos ámbitos de San Juan compartieron sus experiencias de vida, trabajo y familia. Sus testimonios reflejan esfuerzo, resiliencia y el compromiso cotidiano de quienes sostienen hogares, profesiones y sueños.

Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que invita a reflexionar sobre los derechos, los desafíos y los avances alcanzados por las mujeres en la sociedad. En San Juan, distintas mujeres de diversos ámbitos decidieron compartir sus pensamientos y experiencias, dejando ver historias marcadas por el trabajo, la familia, el sacrificio y la superación personal.
Desde la seguridad, la política, la docencia, el comercio y el trabajo cotidiano en los hogares, cada una de ellas representa una realidad distinta, pero con un mismo mensaje: la fuerza y la capacidad de salir adelante.

Cintia Álamo

La subjefa de la Policía de San Juan, comisario general licenciada Cintia Álamo, reflexionó sobre el equilibrio entre la vida familiar y el trabajo.

“Mi pensamiento en el Día de la Mujer es que debemos construir cada día un equilibrio entre la familia y el trabajo. Ambas son parte de una vida que no queremos escapar. En lo personal, mi casa, mis hijas, son mi espacio. Me encanta mi rol de mamá y de líder, y quiero dar ejemplo de que una mujer puede desarrollarse en aquello que ama. Mis hijas entendieron que su madre iba a trabajar porque le apasionaba lo que hacía, y al volver a casa valoraban aún más ese equilibrio. Es mi familia, mis hijas, mi espacio. El único legado que podemos dejar a nuestros hijos, en este caso a mis hijas, es el derecho a hacer lo que nos gusta, a buscar ese equilibrio sin culpa ni miedo. Es parte de la vida, del proceso de colaborar, de generar ingresos, y de desarrollarnos en libertad. Sabemos que los hijos no se les enseña a ser felices solo con charlas, sino dando el ejemplo.”

Desde el ámbito político, Silvina Tejada, concejal de Albardón, envió un mensaje de acompañamiento y respeto.

“En este Día de la Mujer quiero enviar un abrazo y un saludo muy especial a todas las mujeres. A las que trabajan, a las que sostienen su hogar y a las que luchan cada día por sus hijos y sus familias». «Muchas veces salimos de casa dejando parte del corazón en ella, pero seguimos adelante con fuerza y esperanza«. «Todavía hay mujeres que atraviesan injusticias, por eso debemos seguir acompañándonos y trabajando por una sociedad con más respeto.”

Silvina Anzor Orellano

También desde la educación, Silvina Anzor Orellano, docente de Chimbas, compartió su mirada sobre el empoderamiento femenino.

“Hoy me permito plasmar en palabras lo que siento al ser una mujer empoderada. No se trata de soberbia ni egocentrismo, sino de saber que, años atrás, todo era criticado. Pedíamos permiso para dedicarnos tiempo, para sentirnos plenas. Ser empoderada es decidir por una misma, liberarnos de la dependencia que nos lleva a la oscuridad: el abandono, la desvalorización, la violencia». «Viví de cerca esas situaciones y perdí a mujeres víctimas de femicidio. Pero mi mensaje siempre será el mismo: nosotras todo lo podemos. Desde el amor, desde la fuerza que nos viene de nuestras madres, somos hijas, madres, abuelas, pilares de la familia. Siempre podemos ser lo que queramos, visualizar nuestros sueños y, con fe, llegar a lo que anhelamos. Aquí estoy y aquí estaré. Feliz Día, mujeres. Que Dios nos cuide a cada una de nosotras.”

Desde el ámbito de la comunicación, la licenciada Emilce Cabello, del área de prensa de la Obra Social Provincia, destacó el crecimiento de la mujer en el ámbito laboral.

“Para mí es una gran satisfacción poder seguir sumando y produciendo en el ámbito laboral que me gusta y para el cual me fui formando, como es la comunicación y la docencia. Las mujeres hemos ganado terreno en muchos espacios y seguimos creciendo. Aún queda camino por recorrer, pero vamos por más.”
Con respecto al rol de la mujer hoy en día, creo que hemos ganado terreno en distintos espacios y que seguimos creciendo. Aún queda camino por recorrer, pero sin dudas vamos por más.

Karina Prolongo

Las historias de esfuerzo también se reflejan en mujeres que han criado a sus hijos con enorme sacrificio, como Karina Prolongo, comerciante del Mercado de Abasto.

“Ha sido muy difícil llevar toda la vida la casa sola, con tres hijos. Desde muy joven, me quedé con ellos. El más chico tenía un año y tres meses. Tras tres separaciones, seguí adelante sola, sin importar nada más que mis hijos. Luché día a día para llevarlos a la escuela, al médico, y atender todo lo que implica el cuidado de niños. Cuando me iba a trabajar, los dejaba al cuidado de empleadas, y gracias a Dios, pude sacar a mis tres hijos adelante». «Hoy son grandes, y cada uno de ellos lleva los valores que les inculqué, junto con los valores de nuestra familia. Uno avanza cuando quiere, aunque las circunstancias sean duras. A los cinco años, a Rosita le diagnosticaron diabetes, y desde entonces batallé sola con esto. Si bien no siempre conté con la presencia de los padres, siempre fui yo quien sostuvo la carga. Hoy, ellos son grandes, y cada uno de ellos vive su vida con los valores que yo les enseñé y que nuestra familia también nos dejó.”

Para Alejandra Caparroz, policía retirada de San Juan
“Soy mujer, madre, hija, amiga.
Me siento orgullosa de serlo y de vivir cada día entregando todo con alma, vida y pasión.”

Orgullosa de ser mujer y de vivir cada día entregando todo con calma, pido por todas ellas que siguen su lucha día a día.

Pamela Rodríguez

Para Pamela Rodríguez, este día es uno más de la lucha diaria y agradece estar viva

“Hoy, 8 de marzo, Día de la Mujer, quiero decir simplemente: gracias por existir.
No por ser perfectas, ni por aguantar todo, sino por seguir adelante, por pelear cada día y por ser quienes cargamos con tantas cosas invisibles dentro de nuestras familias y también en la sociedad.
Y si hoy nos sentimos agotadas, cansadas, aun así nos volvemos a levantar.
Por eso, feliz día para todas nosotras, las mujeres que cada día seguimos respirando… y eso, ya es mucho.”

En la misma línea, Alejandra Andrea Sánchez, quien trabaja como niñera y sostiene su hogar, expresó:

“En este Día de la Mujer quiero recordarme a mí misma que soy fuerte, capaz y valiente. Cada día demuestro que puedo salir adelante. Me agradezco a mí misma por no rendirme nunca.”

«Soy fuerte, capaz y valiente, y cada día demuestro que puedo salir adelante».

Laura Arce

Desde el ámbito del trabajo independiente, Laura Arce, vendedora de cosméticos y ama de casa, destacó la dedicación diaria de muchas mujeres.

“Feliz Día de la Mujer a todas las trabajadoras y emprendedoras que salen a trabajar y luego llegan a sus casas para seguir dando lo mejor de sí, casi sin sentir el cansancio, para brindar amor a sus familias. A todas esas mujeres que nunca bajan los brazos.”

Otra historia de trabajo y familia es la de Claudia Fuentes, quien desde hace años trabaja en un lubricentro junto a su esposo que se desempeña en otra actividad laboral.

“Llevo muchos años trabajando en un lubricentro, aquí en la provincia de San Juan, junto a mi esposo, criamos a nuestros tres hijos, que hoy ya son grandes y estudiantes. Para mí, una mujer se debe valorar por los valores que lleva de generación en generación. Esos valores son los que vamos dejando y adoptando en cada rol que asumimos». «Creo que la mujer debe salir adelante por sus metas, por sus valores, por lo que pudo lograr o por lo que no. Pero también debemos valorar a esas mujeres que no tuvieron oportunidades, que luchan cada día en silencio, criando solas a sus hijos, sin guía ni apoyo». A ellas les dejo mi énfasis: que seamos su espíritu, que a través de la oración les demos ese apoyo que les falta, porque ellas son las que sostienen silenciosamente todo.”

Antonella Gallerano

La realidad de muchas madres trabajadoras también fue reflejada por Antonella Gallerano, quien trabaja con su mamá en el mercado de abasto y hace comidas.

“Trabajo desde las 11 de la mañana hasta las 23 horas y muchas veces casi no paso tiempo con mi hijo ni con mi familia. Pero sé que es el esfuerzo para sacarlo adelante». «Mi hijo es mi motor. Hoy es sacrificio, pero mañana será una satisfacción.”

Finalmente, cada uno de estos testimonios refleja distintas historias, pero un mismo sentimiento: el orgullo de ser mujer, de luchar por los sueños y de construir cada día una sociedad más justa, solidaria y llena de valores.

Desde el ámbito educativo, Mariela Vargas, docente de San Juan

“Como mujer y como docente creo que tenemos una gran responsabilidad en la sociedad: educar y transmitir valores a las nuevas generaciones. Cada día, desde el aula y desde nuestro lugar, acompañamos, escuchamos y tratamos de dar ejemplo. «Ser mujer también es eso: enseñar, contener y formar con amor».

En este Día de la Mujer, mi deseo es que sigamos construyendo una sociedad con más respeto, más igualdad y más oportunidades para todas.”

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