El Niño ya está activo en Argentina: qué provincias podrían recibir más lluvias y cómo seguirá el clima
El fenómeno climático comenzó a manifestarse y los especialistas anticipan cambios en el régimen de lluvias y temperaturas durante las próximas semanas. En algunas regiones podrían registrarse precipitaciones por encima de lo habitual, mientras que también se esperan períodos de temperaturas bajas.
El fenómeno climático conocido como El Niño ya está activo y comienza a generar expectativas entre los especialistas por sus posibles efectos sobre las condiciones meteorológicas en la Argentina.
Este evento se caracteriza por un aumento anómalo de la temperatura de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, que puede modificar los patrones de circulación atmosférica y provocar cambios en las lluvias y las temperaturas de distintas regiones del país.
Para las próximas semanas, los pronósticos anticipan que algunas zonas de la Argentina podrían registrar mayores precipitaciones, mientras que otras atravesarán períodos con temperaturas inferiores a las habituales para esta época del año.
¿Qué es el “Súper Niño”?
El término “Súper Niño” se utiliza para describir los episodios de El Niño que alcanzan una intensidad excepcional. Sin embargo, que el fenómeno esté activo no significa necesariamente que vaya a alcanzar esa categoría.
La intensidad y los efectos concretos dependerán de la evolución de las temperaturas del océano y de otros factores atmosféricos que deben ser monitoreados durante las próximas semanas.
Los especialistas siguen de cerca estos indicadores debido a que un evento fuerte puede tener consecuencias importantes sobre la distribución de las lluvias, las temperaturas y distintas actividades productivas.
Qué regiones podrían verse afectadas
En la Argentina, los principales efectos suelen observarse en el centro y norte del país, aunque la intensidad y distribución de las precipitaciones pueden variar considerablemente.
Las provincias de la región pampeana y del Litoral son algunas de las zonas que deberán prestar especial atención a los pronósticos, debido a la posibilidad de períodos con lluvias más frecuentes o abundantes.
En el oeste y el sur argentino, en tanto, la influencia del fenómeno puede ser diferente y dependerá de la interacción con otros sistemas meteorológicos.
Ola polar y cambios bruscos de temperatura
La presencia de El Niño no impide que se produzcan ingresos de aire frío y episodios de bajas temperaturas. De hecho, durante septiembre pueden registrarse cambios importantes de un día para otro debido al avance de masas de aire de distintas características.
Por eso, los especialistas remarcan que El Niño no significa que todo el país vaya a tener temperaturas elevadas o lluvias permanentes. Se trata de un fenómeno climático de gran escala que modifica las probabilidades y los patrones generales, pero no determina por sí solo el tiempo de cada jornada.
Durante este sábado 12 de septiembre, la evolución de los sistemas meteorológicos será clave para determinar cuándo comenzarán a registrarse cambios en las condiciones actuales y qué regiones recibirán las precipitaciones más importantes.
Un fenómeno que seguirá bajo monitoreo
El comportamiento de El Niño será seguido durante los próximos meses por los organismos meteorológicos y los especialistas, especialmente ante la posibilidad de que el fenómeno aumente su intensidad.
La evolución de las temperaturas del Pacífico, junto con los patrones atmosféricos regionales, permitirá establecer con mayor precisión qué provincias podrían recibir más lluvias, dónde persistirán las temperaturas bajas y cómo cambiará el clima durante la primavera.
Por el momento, el principal llamado es a seguir los pronósticos oficiales, ya que la intensidad del fenómeno y sus efectos sobre la Argentina pueden modificarse a medida que avance la temporada.
Fuente: Diario Clarín


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