Canciones, chocolate y recuerdos: Un encuentro inolvidable en Caritas de Luján 🧡

Este pasado jueves, en las instalaciones de Cáritas, perteneciente a la Parroquia Nuestra Señora de Luján, ubicada en Villa del Carril, Departamento Capital, se vivió una tarde sencilla, cálida y profundamente emotiva.

El equipo de Cáritas recibe semana tras semana a las personas que se acercan: quienes concurren a la feria, quienes llegan buscando ayuda, quienes encuentran en este lugar un espacio de escucha y cariño. Para todos ellos, que siempre están presentes y confían en este espacio, organizaron un agasajo pensado en el espíritu del Día del Niño. Si bien asistieron apenas dos o tres niños, el verdadero homenaje fue para los mayores: agradecer y celebrar a quienes, con el paso de los años, todavía conservan viva la ternura, la curiosidad y el corazón de cuando eran chicos.

Se invitó a compartir recuerdos: lo más hermoso de su niñez, las alegrías, las vivencias y también las travesuras que se atrevían a hacer. Cada testimonio, contado con voz y sentimiento propio, conmovió a todos los presentes.

🎶 Un momento que quedó grabado en el corazón

Acompañó y animó la tarde nuestro párroco, el Padre Rómulo Ariel Cámpora Rey. Junto a todos los presentes, cantó una canción muy especial llamada «El ritmo del cuartetazo» de los «Wawanco», y «Puerto Mont» de ‘Los Iracundos’ , mientras compartíamos un rico vaso de chocolate. Una melodía que, junto a las voces de todos los presentes, hizo que el momento fuera aún más entrañable e inolvidable. 🍫🎶

«Nuestros hermanos siempre están aquí. Vienen una y otra vez y confían en nosotros. Y nosotros estamos y seguiremos aquí, a su entera disposición, con las puertas siempre abiertas», expresaron desde Cáritas Luján.

Claudia Liliana Páez y Rodolfo Zeballos, coordinadores del grupo siempre están en cada uno de los detalles para que todo sea genial, con los consejos y al servicio de los miembros del grupo. En la ocasión del encuentro, dejaron abierto el espacio para que los vecinos, que visiten por cualquier eventualidad, y desean contar con el grupo por algún problema, podrán contar con la discreción que eso amerita.

Fue una tarde sin grandes preparaciones, pero llena de verdad, de fe, de música y de hermandad. Porque hay algo que el tiempo jamás logra borrar: la inocencia, la gratitud y el corazón sincero que todos llevamos desde la niñez. Y esa es la niñez que, sin importar cuántos años pasen, nunca se pierde. ✨

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