Alexander Zverev venció a Flavio Cobolli y conquistó su primer título de Grand Slam en Roland Garros
El alemán, número 3 del mundo, derrotó al italiano por 6-1, 4-6, 6-4 y 6-3 en la final de París y rompió una racha de tres finales perdidas en torneos grandes. Cobolli, que ganó el segundo set, no pudo sostener el ritmo del alemán sobre el polvo de ladrillo de la Philippe Chatrier.
París lo esperaba desde hacía años. Y este domingo, Alexander Zverev finalmente respondió. El alemán de 29 años se consagró campeón de Roland Garros 2026 al vencer al italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4 y 6-3 en una final que tuvo de todo: arranque avasallante, reacción del rival y una cuota de tensión en los momentos decisivos.
Zverev, sembrado como N°2 del torneo y ubicado en el 3° puesto del ranking ATP, llegaba a su cuarta final de Grand Slam, había perdido las tres anteriores: el US Open 2020 ante Dominic Thiem, Roland Garros 2024 frente a Carlos Alcaraz y el Abierto de Australia 2025 contra Jannik Sinner. Esta vez, la historia fue distinta.
Un vendaval inicial y la reacción de Cobolli
El partido arrancó con un Zverev arrollador. En apenas 38 minutos, el alemán barrió a Cobolli en el primer set por 6-1 con una precisión quirúrgica desde el fondo de la cancha y un servicio implacable 1724. El italiano, de 24 años y ubicado en el puesto 14 del ranking mundial, parecía desdibujado frente a la potencia del alemán.
Pero Cobolli, que venía de una campaña soñada en París superando a rivales de jerarquía, se recompuso en el segundo parcial. Quebrando el servicio de Zverev y aprovechando algunos altibajos del alemán, el italiano se llevó la segunda manga por 6-4, empatando la final 22.
«No fue fácil después de perder el segundo set. Flavio empezó a jugar mucho mejor y yo bajé un poco la intensidad. Sabía que tenía que recomponerme», declaró Zverev tras el partido.
El quiebre definitivo
El tercer set fue el punto de inflexión. Ambos jugadores sostuvieron sus servicios hasta el 4-4, cuando Zverev encontró el quiebre decisivo y, acto seguido, cerró la manga con su saque para poner el 2-1 en el global 22. El parcial de 6-4 reflejó el equilibrio, pero también la jerarquía del alemán en los momentos clave.
En el cuarto set, Zverev mantuvo la solidez. Un quiebre temprano le bastó para administrar la ventaja y cerrar el partido por 6-3, desatando el festejo en la Philippe Chatrier. El alemán dejó caer la raqueta, se arrodilló sobre el polvo de ladrillo y miró al cielo: la cuenta pendiente, finalmente, estaba saldada. #FinalRolandGarrós


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