Flávio Bolsonaro se fué hacia EE.UU. y el gobierno de Trump le concederá una visa

Tras perder el balotaje frente a Lula da Silva, el excandidato a presidente tenía prohibido salir de Brasil y debía entregar sus pasaportes en 24 horas. Burló el cerco judicial, llegó a Miami junto a su esposa y sus dos hijas y se reunió con su hermano Eduardo. Washington le otorgará visado y protección.

Flávio Bolsonaro, senador y candidato derrotado en las elecciones presidenciales de Brasil, se fue de su país en la madrugada de este martes y llegó por la noche a Estados Unidos, donde fue recibido en Florida por su hermano Eduardo Bolsonaro.

El viaje fue confirmado por medios brasileños como Metrópoles, O Globo y Folha de S.Paulo, por la cadena CNN Brasil y por las agencias Reuters y AFP, se produjo apenas dos días después del balotaje del domingo, en el que Luiz Inácio Lula da Silva logró la reelección.

Bolsonaro tenía una prohibición judicial expresa para salir de Brasil. El juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes había ordenado la cancelación de sus pasaportes ordinario y diplomático y le había dado un plazo de 24 horas para entregar cualquier otro documento de viaje. El plazo venció sin que cumpliera y la Policía Federal formalizó la cancelación.

Según CNN Brasil, el senador cuenta desde 2023 con ciudadanía italiana, lo que le habría permitido viajar con pasaporte italiano, un documento que las autoridades brasileñas no tienen potestad para anular. Su primo Leonardo Rodrigues de Jesús confirmó a TN: «Ya se encuentra seguro en Estados Unidos. Ya estaba organizado, era un plan B. Salió con un pasaporte italiano».

La salida estuvo rodeada de misterio y de una operación de distracción. Durante la madrugada circuló la versión de que Bolsonaro había cruzado a la Argentina y abordaría en Puerto Iguazú un Gulfstream G400 privado, matrícula LV-JQW, con destino a Miami. El Gobierno argentino de Javier Milei negó oficialmente que hubiera ingresado al país y nunca se presentó la lista de pasajeros ante Migraciones.

El avión no despegó y el viaje fue cancelado con el argumento de que «uno de los pasajeros tuvo un problema». Allegados al clan Bolsonaro y el abogado mexicano Simón Levy, vinculado al movimiento MAGA, aseguraron luego que lo de Puerto Iguazú fue un «señuelo». «Se burló a la policía federal brasileña, haciéndoles creer que Flávio estaba en la frontera de Argentina. Para cuando esa información se estaba dando, Flávio volaba por el espacio aéreo de Venezuela», dijo Levy. Según su versión, se trató de una «extracción» autorizada por el secretario de Estado Marco Rubio, similar a la de María Corina Machado en Venezuela.

En Estados Unidos, el respaldo político fue inmediato. Una fuente del Departamento de Estado confirmó que la administración de Donald Trump le concederá visas a Flávio Bolsonaro y a su familia y les permitirá la entrada al país. Folha de S.Paulo aseguró que Trump estaba al tanto del operativo y le daría asilo político.

Eduardo Bolsonaro, quien vive en Texas desde marzo de 2025 tras ser condenado en una causa judicial, viajó a Florida con su familia para recibir a su hermano. Ambos planean una conferencia de prensa este miércoles en Washington para explicar los motivos de la salida. Una semana antes del balotaje, Eduardo ya había anticipado: «Si mi hermano no gana, estoy a favor de que se vaya del país. Tendrá que hacerlo».

La reacción en Brasilia no se hizo esperar. Desde el Palacio de la Alvorada, durante los festejos por su cumpleaños, Lula calificó la huida de «vergonzosa»: «Si alguien abandona el país en secreto, es porque tiene alguna deuda pendiente. Quienes no tienen nada que ocultar, no tienen nada que temer».

En cambio, el gobernador electo de Paraná y exjuez Sergio Moro defendió al senador: «¿En qué tipo de país el candidato de la oposición a la presidencia, que tuvo 59 millones de votos, tiene su pasaporte confiscado al día siguiente de la elección? Brasil está lejos de la normalidad institucional. Que Flávio deje el país es comprensible».

Flávio Bolsonaro enfrenta en Brasil causas por lavado de dinero y evasión fiscal, entre otras investigaciones. Su salida y la protección de Washington abren ahora un nuevo capítulo de tensión diplomática entre Brasilia y Washington, y dejan en suspenso el futuro del bolsonarismo tras la derrota electoral.

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