El regreso de María Corina Machado sacude a Venezuela: pulseada con Delcy Rodríguez y la mirada puesta en Trump

La líder opositora volvió al país en total hermetismo y abrió un nuevo período de transición. Su presencia aumenta la presión sobre la presidenta interina y podría mover el tablero del chavismo, incluida la continuidad de Diosdado Cabello, mientras Washington guarda silencio.

Venezuela empezó este domingo un nuevo período de transición, cuyas repercusiones políticas internas empezarán a verse en las próximas semanas.

La inesperada llegada al país de la líder opositora, María Corina Machado, aumentará la presión sobre la presidenta interina Delcy Rodríguez y la Casa Blanca.

La acción, de un fuerte contenido simbólico, podría mover el tablero de poder chavista y ya hay algunos exdirigentes que aventuran la salida del poderoso ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, el gran titiritero de enorme influencia en el ala militar del gobierno.

El arribo de Machado a Venezuela estuvo enmarcado por un hermetismo total. Ni su gente más cercana en el país estaba enterada. Desde Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, fue cauto y prefirió no confirmar si el viaje contó con su autorización. Esa es la gran clave de todo este asunto.

«Es una mujer muy agradable. Me dio su premio Nobel, así que ¿cómo puedo decir otra cosa? Y espero que esté a salvo. Nos está yendo muy bien en Venezuela», afirmó.

Para Trump, los negocios son más importantes que cualquier proceso de transición y esta no parece ser una excepción, más allá del diálogo abierto entre un sector de la oposición y el chavismo bajo el ala de la embajada estadounidense.

«Es una oportunidad importante para dar una muestra significativa de los pasos hacia la reconfiguración del pluralismo político. Esto va a dar una nueva dinámica a lo que ya está encaminado y puede incidir en un aceleramiento de estos procesos de negociación que reconfiguren el sistema político venezolano», dijo el analista venezolano Piero Trepiccione, subdirector del Centro Gumilla de Análisis.

La vuelta de Machado sorprendió a todos. «Creo que es una de las mejores noticias que he recibido últimamente. Su presencia representa un giro directo a la dinámica de transición del país. Jamás representa una desestabilización, muy al contrario, justamente da un piso muy fuerte a la esperanza. Se mueve el tablero político tanto nacional como internacional», dijo la excandidata presidencial opositora Corina Yoris.

Pero también fue un sacudón para la oposición interna que mantiene diferencias con el liderazgo de la premio Nobel de la paz 2025.

«Después del 3 de enero -cuando se produjo la acción militar estadounidense y la captura de Nicolás Maduro- las dos personas claves sobre cuya actuación se soporta la transición política venezolana son Delcy Rodríguez y Donald Trump, que afortunadamente tienen un buen nivel de comunicación y cooperación recíprocas», dijo desde Caracas el dirigente Agustín Berríos, presidente del opositor Partido de la Reconciliación Nacional.

Berríos dejó en evidencia que la figura de Machado genera cautela en el arco opositor interno, más allá de un claro respaldo popular: «Yo he tomado la determinación personal de no opinar sobre ella ni para bien ni para mal».

«Todo el esfuerzo debemos concentrarlo en consolidar la estrategia de Estabilización, Recuperación Económica y Transición Política como vía de superación de la crisis», concluyó.

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