La pobreza subió al 32,3% y vuelve a poner el foco en la situación económica de las familias
El INDEC informó que la pobreza alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026, mientras que la indigencia llegó al 7,5%. El dato representa un aumento de 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025 y reabre el debate sobre el impacto de la situación económica en los hogares.
La pobreza volvió a aumentar en la Argentina durante el primer semestre de 2026 y alcanzó al 32,3% de la población, según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El indicador registró una suba de 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025, cuando había sido del 28,2%.
En los 31 aglomerados urbanos relevados por el organismo, 9,7 millones de personas quedaron por debajo de la línea de pobreza. Si el porcentaje se proyecta sobre el total de la población argentina, la cifra alcanza aproximadamente a 15,5 millones de personas.
La indigencia también aumentó y se ubicó en el 7,5%, frente al 6,3% registrado en el segundo semestre de 2025. Esto significa que millones de personas no alcanzaron a cubrir con sus ingresos el costo de la canasta básica alimentaria.
El impacto en los hogares
El nuevo dato vuelve a poner en el centro de la discusión la situación cotidiana de las familias, especialmente en un contexto marcado por dificultades para llegar a fin de mes, endeudamiento y pérdida de capacidad de compra.
Una encuesta citada en el análisis periodístico que acompaña estos datos señaló que el 62% de los consultados tiene algún tipo de deuda. Entre quienes atraviesan esa situación, una parte importante manifestó consecuencias vinculadas con la ansiedad, la angustia y las dificultades para dormir.
Entre los principales destinos del endeudamiento aparecen los alimentos y gastos cotidianos, además del pago de servicios, impuestos, alquileres y otras deudas. Estos datos reflejan que, para una parte de los hogares, el crédito dejó de estar asociado exclusivamente al consumo y pasó a utilizarse para afrontar gastos básicos.
La situación de niños y adolescentes
El impacto de la pobreza también presenta diferencias según la edad. Entre los menores de 14 años, el indicador alcanzó el 44,5%, lo que significa que más de cuatro de cada diez niños viven en hogares que no logran cubrir la canasta básica total.
El dato constituye uno de los principales desafíos sociales que surgen del informe del INDEC, debido a que la situación económica de los hogares tiene un efecto directo sobre el acceso a alimentación, educación, salud y otras necesidades básicas.
El debate sobre las políticas del Gobierno
El incremento de la pobreza vuelve a colocar bajo análisis las políticas económicas y sociales implementadas por el gobierno de Javier Milei. El oficialismo sostiene que la estabilización macroeconómica, la reducción de la inflación y el equilibrio fiscal son condiciones necesarias para mejorar los ingresos y el empleo en el mediano plazo.
Al mismo tiempo, el debate político se concentra en el alcance de las políticas de asistencia y en decisiones vinculadas con discapacidad y la Asignación Universal por Hijo (AUH). En las últimas semanas, distintos sectores aliados al Gobierno plantearon reparos frente a medidas de ajuste y reclamaron considerar el impacto sobre los sectores más vulnerables.
El nuevo informe del INDEC muestra que, más allá de la evolución de las variables macroeconómicas, la situación concreta de los hogares continúa siendo un indicador central para evaluar el impacto social de la economía.
El desafío para el Gobierno pasa ahora por combinar la continuidad de sus objetivos económicos con políticas que permitan mejorar los ingresos familiares, sostener el empleo y reducir el nivel de endeudamiento de los hogares. El próximo dato oficial permitirá determinar si el aumento registrado durante el primer semestre fue transitorio o si representa un cambio en la tendencia de la pobreza.
Fuente: TN


Los comentarios están cerrados.