Guillermo Bellingi: quién era el exfuncionario de la Procuración que murió antes del juicio por corrupción

Tenía 55 años, era economista y docente de la Universidad Nacional de La Plata. Había sido subdirector general de la Procuración durante la gestión de Alejandra Gils Carbó y estaba acusado por presuntas irregularidades en la compra de un edificio en 2013.

El hallazgo del cuerpo de Guillermo Bellingi, exsubdirector general de la Procuración General de la Nación, generó conmoción y abrió interrogantes en torno al juicio por corrupción que debía comenzar en menos de tres semanas. El exfuncionario tenía 55 años y era uno de los acusados en una causa que también tiene como imputada a la ex procuradora Alejandra Gils Carbó.

Bellingi era licenciado en Economía y desarrolló buena parte de su trayectoria profesional en el ámbito académico. Se desempeñaba como docente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde ocupó los cargos de profesor adjunto de Economía del Turismo II y jefe de auxiliares docentes de Macroeconomía I.

Desde la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP lo despidieron con un mensaje en el que destacaron su trayectoria y señalaron que había realizado “un valioso aporte a la formación de estudiantes y a la comunidad universitaria”.

La causa por la compra de un edificio

La investigación judicial se originó en una operación realizada en 2013, cuando la Procuración adquirió un inmueble ubicado en Perón 667, destinado a dependencias del Ministerio Público Fiscal.

El edificio fue comprado por $43.850.000. Según la acusación, Bellingi tuvo intervención en el proceso de licitación y los investigadores sostienen que la operación habría sido direccionada para beneficiar a determinados intermediarios y posibilitar el cobro de importantes comisiones.

Uno de los elementos centrales de la investigación fue el vínculo familiar de Bellingi con Juan Carlos Thill, su medio hermano, quien también intervino en la operación.

El vínculo con su medio hermano

De acuerdo con la acusación, Thill recibió una comisión de $3 millones, una suma que en aquel momento equivalía aproximadamente a US$500.000.

El dinero habría correspondido a tareas de asesoramiento para una inmobiliaria que, a su vez, había asesorado a Arfinsa, la empresa que finalmente vendió el inmueble a la Procuración.

Para los investigadores, el vínculo entre Bellingi y Thill formaba parte de una estructura que habría permitido darle una apariencia de legalidad a la operación investigada.

Las acusaciones, sin embargo, debían ser analizadas en el marco del juicio oral, donde los imputados tendrían la posibilidad de ejercer su defensa.

Un juicio que estaba a pocos días de comenzar

La investigación estuvo a cargo del juez federal Julián Ercolini, quien elevó la causa a juicio oral tanto contra Bellingi como contra Gils Carbó.

El debate debía realizarse ante el Tribunal Oral Federal N°8, integrado por los jueces Gabriela López Iñiguez, Nicolás Toselli y Sabrina Namer, mientras que la acusación estaría a cargo del fiscal general Marcelo Colombo.

El juicio estaba previsto para comenzar en aproximadamente 20 días, por lo que la muerte de Bellingi modificó el escenario del proceso y dejó abierta una serie de interrogantes sobre cómo continuará la causa.

Bellingi murió sin llegar a enfrentar el debate oral en el que debía responder por las acusaciones en su contra. La investigación judicial sobre la compra del inmueble, mientras tanto, continúa y deberá determinar las responsabilidades que correspondan a los demás involucrados.

Fuente: TN

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