La militante kirchnerista investigada por un contrato con la UOM: dos casas en Campana, 114 viajes al exterior y un sugestivo apodo
Tras conocerse que compró el departamento de abajo de Cristina Kirchner, esta semana se sumaron a la causa otros datos sobre María Soledad Calle: propiedades a su nombre, numerosos traslados a Europa y América Latina, y un apodo que la señala como «la primera dama» del sindicato metalúrgico.
María Soledad Calle, la empresaria y militante de La Cámpora investigada junto al sindicalista Abel Furlán por presunta administración fraudulenta de fondos de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), quedó en el centro de la escena esta semana. La revelación periodística de que compró el departamento debajo del de Cristina Kirchner, por un precio declarado de unos USD 189.000, disparó una cascada de datos que los opositores del líder gremial aportaron a la Justicia.
Un patrimonio que llama la atención
A los bienes ya conocidos -el departamento de San José 1111 y un BMW M135 X Drive valuado en USD 70.000-, se suman otras dos propiedades a nombre de Calle en Campana: una en la calle Belgrano y otra en un importante country. A ello se agrega un dato que alimenta las sospechas: entre 2010 y 2026, la militante habría realizado 114 viajes internacionales a destinos como Uruguay, Brasil, España, Estados Unidos, Francia y México.
Consultada sobre la compra inmobiliaria, Calle respondió con un desmentido tajante: «No compré nada. Es una disputa sindical y de poder. No tengo ninguno de los roles que se me asigna, no tengo ningún cargo en la UOM y no soy empleada de USEM. Me eligieron como blanco y me están haciendo pedazos la vida».
La denuncia original
El origen del caso se remonta a febrero pasado. Angel Derosso, candidato que enfrentó a Furlán en las elecciones de la UOM Zárate-Campana -anuladas por la Justicia por irregularidades-, junto a otros dirigentes de la Agrupación Metalúrgica 25 de Febrero Azucena Villaflor, presentó una denuncia por presunta administración fraudulenta, fraude y asociación ilícita.
La denuncia apuntaba a la cesión del manejo de los aportes del gremio a la empresa USEM, propiedad de dirigentes ligados a La Cámpora como la propia Calle, que recaudaba más de 100 millones de pesos mensuales de unos 200 mil afiliados. El contrato, vigente desde febrero de 2023, le permitía a la firma administrar el 80% de los aportes sindicales, abrir cuentas bancarias en nombre del gremio, ejecutar pagos y manejar la caja del sindicato, todo con un honorario del 0,5% de lo recaudado y una duración de diez años. Un detalle subraya la subordinación: solo la empresa podía rescindir el contrato.
«La primera dama»
Los accionistas de USEM son Calle y Adalberto Raúl Braconi. En la ampliación de la denuncia se señala que la militante «habría sido identificada por personas vinculadas con la empresa como la primera dama», un apodo que remite a su estrecha cercanía con Furlán.
Ese vínculo generaba malestar entre los dirigentes elegidos por el voto de los afiliados, porque Calle figuraba como empleada de la UOM y, a la vez, era una de las dueñas de la empresa contratada para administrar los fondos. Ante las críticas, el líder metalúrgico justificaba en privado que le había dado cargos en organismos internacionales como la OIT e Industriall Global Union por una capacidad que, decía, no encontraba en las filas de su propio gremio.
La causa judicial
Tras la presentación inicial, el juez federal Julián Ercolini, a pedido del fiscal Eduardo Taiano, allanó en marzo la sede nacional de la UOM en Alsina al 400, en el marco de una investigación que apunta a Furlán y a Calle como accionista y directora de USEM. La semana pasada, tras conocerse la compra del departamento de San José 1111, los denunciantes pidieron a la Justicia que allane también esa propiedad, en un caso que combina supuesta administración fraudulenta de fondos sindicales con un patrimonio personal que los querellantes consideran difícil de explicar.


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